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2/11/10

Ignacio Tirsch. Biznagas


Hace relativamente poco me compré un libro de ilustraciones hechas por Ignacio Tirsch. Lo interesante del asunto es que ese señor vivió en el siglo XVIII. Todas ellas tienen como tema personas, paisajes, construcciones y flora y fauna de México. Para mí lo mejor es que el tema dominante es lo que vio mientras vivió en la península de Baja California.

Tirsch nació en Bohemia en 1733, fue un misionero jesuita radicado en México desde 1755, llegó a la península de Baja California a inicios de 1762. Permaneció en ella hasta 1767, año en el que su congregación fue expulsada de todos los territorios bajo dominio de España. Se sabe que estaba en el grupo que llegó a Bélgica en abril de 1769, y a partir de esa fecha se pierde en las crónicas.

Para mí, como biólogo, lo más relevante es que desembarcó en Loreto, pero después radicó en la parte sur de la península, principalmente en las misiones de Santiago y San José del Cabo. Sin embargo el hecho de que en sus ilustraciones aparezca un cirio (Idria columnaris) sugiere que llegó a ir a las misiones jesuitas que están en la parte central de la península, particularmente el tramo que une la Misión de San Ignacio y la de Santa Gertrudis, que son el límite sur de distribución de esa planta.

Algunos de sus dibujos tienen bastantes detalles, otros evidentemente fueron hechos a partir de historias o descripciones que le hicieron. En sus ilustraciones aparecen notas y comentarios que permiten ubicar la zona a la que corresponden, o que dan información sobre su uso o características. Como ya dije, la gran mayoría son de la parte sur de la península.

Así que se me ocurrió fotografiar algunas de las ilustraciones de Tirsch, y ponerlas junto con fotografías que he tomado del motivo en el cual se inspiran.

Me es claro que así hago evidente mi ocio y ausencia de inspiración, pero es que la verdad el libro está bien interesante, y ese señor, Tirsch, me parece un religioso que al desarrollar su gusto e interés por la naturaleza, dejó un legado de mucho valor. 

Realmente fue un naturalista innato y, me parece, poco predispuesto a hacer juicios negativos de lo que encontraba, lo cual no fue la norma en los europeos que llegaron a estas tierras.

Así que aquí presento sus ilustraciones de biznagas, con las anotaciones que él mismo hizo, seguidas de algunas de mis fotografías.




Aquí anotó que se trataba de una espina de biznaga.


Y en ésta escribió "que si uno retira la espina de la biznaga como se puede ver aquí, se muestra la imagen de un cráneo", así que, como ven, además de observador era ocioso e imaginativo. La verdad yo no he hecho eso, pero ya me daré oportunidad y les platicaré.

Ahora vienen algunas fotografías recientes que he tomado. Como pueden ver es la época de floración y fructificación, al menos de la especie que abunda más en esa zona. Las fotografías fueron acomodadas al azar.













Por último, espero que algún día les sea posible ver el libro al que me refiero. Ésta es la referencia:

The drawings of Ignacio Tirsch. A jesuit missionary in Baja California. Narrative by Doyce B. Nunis, Jr. Translation by Elsbeth Schulz-Bischof. Dawson’s Book Shop, 1972, 26 p. + 47 láminas.

Hay otra referencia en Internet bastante buena, la escribió Miguel León Portilla, que es un reconocido historiador mexicano. La referencia es:

Las pinturas del Bohemio Ignaz Tirsch sobre México y California en el siglo XVIII. Miguel León-Portilla. Estudios de Historia Novohispana 5, 1974 

Referencia en archivo PDF aquí.

RRS

27/6/10

Biznagas VI

Ya se me había olvidado que aún tengo fotografías de biznagas que no he presentado. Corresponden a la etapa final de la floración, cuando las flores ya han sido fertilizadas y se cierran para dar lugar a los frutos.

Sin embargo, antes de presentarlas, déjenme decirles que en el capítulo V (20/02/10) Mariana hizo un comentario en el que mencionó la existencia de los “nectarios” y su asociación con las hormigas. También dijo que ella ha observado biznagas llenas de hormigas, aunque no tuvieran flores.

Total, me puse a tratar de averiguar sobre el tema, y me encontré una publicación muy bonita sobre un nopal (Opuntia stricta). Para empezar dice que los “nectarios” son estructuras que producen néctar, aunque no están relacionadas directamente con las flores, dice también que son más frecuentes en las plantas tropicales, y que las hormigas son, con mucho, los organismos que los visitan más.

Ya con respecto a ese nopal, viene a ser que en el curso de un día lo llegan a visitar hasta nueve especies de hormigas, algunas durante el día y otras durante la noche. Por último, encuentran que si bien las hormigas no parecen proteger al nopal de todos los insectos, si lo ayudan contra las “palomillas”. Lo más importante es que demuestran que las hormigas contribuyen a que la planta produzca más frutos. Es por ello que biólogos y ecólogos le llaman a estas asociaciones “mutualistas”, ya que cada una de las partes obtiene un beneficio de la colaboración.

Lo cierto es que hasta ahora yo nada más he apreciado tres tipos de hormigas que visitan mi biznaga. Claro, la mía está en un patio urbano, sería cosa de verlas en la naturaleza.

Y ahora sí, vienen las primeras fotos de la serie:





La parte carnosa del fruto es de aproximadamente 3 centímetros y, a diferencia de las tunas, nunca sueltan los restos de los pétalos. A mí me resultan muy simpáticos porque parecen piñas pequeñas. No llevan ninguna espina. Cuando el fruto está maduro se pone de color amarillo y, si uno lo arranca de la planta, se forma un orificio en su base por el que salen las semillas, que son negras y muy pequeñas.








Yo soy pésimo para describir sabores, pero el fruto maduro más bien es ácido, se antoja como para hacer agua, ponerle chile o, según yo, hacerlo en dulce. Me imagino que en algunos lugares del país han de hacer algo de esto con ellos.

Ahora les presento unas biznagas silvestres con sus frutos. Miren lo fecundas que son las canijas.





Ya casi para acabar, les diré que, al igual que en otros lugares de México, en BCS se prepara dulce de Biznaga (acitrón).
Yo lo he visto a la venta únicamente en un pueblo que se llama “El Triunfo”, al sur de La Paz. La verdad es que, si acaso, tendrían un kilo.

El producto es “raro”, ya que no está totalmente cristalizado, sino que es blando. En realidad no está bien preparado, le falta cocción y azúcar. A mí me quedó la impresión de que eso es consecuencia de que los insumos (gas-leña y azúcar) son un bien más preciado que el acitrón. Lo cierto es que, si uno se descuida, puede llegar a desarrollar hongos.

Bueno, hay otra opción, quizás simplemente se lo comen a la primera sentada.

Aquí les dejo un par de fotos más (en época de lluvias), además de una del dulce. La última es una artesanía que fotografié en el DF; me gustó mucho por su tamaño (como 75 centímetros de altura), y por sus detalles.






RRS

20/2/10

Biznagas V

Estaba trabajando y me cansé.

Así que me puse a revisar los archivos de fotografías destinados a éste espacio y me di cuenta de que nunca presenté en su totalidad la serie que tengo sobre las flores y frutos de las biznagas.

(Si no recuerdan, o no vieron las fotografías previas, únicamente necesitan elegir en las etiquetas, allá abajo, "Biznagas", para ver lo que antecede).

Ahora retomaré la secuencia.

Según yo, éste es el penúltimo eslabón de la idea original. Ya después veremos.

Me había quedado en que las hormigas, al menos en mi casa, son parte importante del proceso de fertilización de estas plantas. La primera foto se refiere a eso. Vean como las hormiguitas andan desde temprano recogiendo polen.


Ya aquí era mediodía, y estaban abiertas a todo lo que daban.



Cuando las flores han sido fertilizadas, sus tentáculos-pólipos (estigma) empiezan a replegarse sobre si mismos.


A partir de ahí la flor nunca se volverá a "abrir", y dará lugar al fruto.
A mí el fruto se me hace simpatiquísimo. Al iniciar su formación parecen chamacos pelos-parados.



Después de varios años me percato de algo simple. La floración de las biznagas, al menos de ésta especie (Ferocactus townsendianus) está asociada con la llegada de los ciclones. No es tanto la temperatura o las horas-luz. Tampoco es el agua de riego. Es, pura y sencillamente, el agua de lluvia. Lo que sigue es lo mismo, pero con el ciclón "Norberto".





Y sí. No son buenas fotografías.
Pero la última si me gusta mucho.

Saludos

RRS

15/4/09

Biznagas IV. Polinización


Un día después de que la biznaga empezó a abrir sus botones le tomé fotografías, más que nada para ilustrar cuántos flores llegaban a estar abiertas al mismo tiempo, ya que era obvio, por la diferencia de tamaño de los botones, que lo harían en forma asincrónica.

Con excepción de las últimas dos fotos, las restantes fueron tomadas a las 4 de la tarde.

Prometía ser una sesión corta (sobre todo porque la temperatura era de unos 38ºC), de hecho poco interesante y algo redundante, pero de repente las empecé a ver.

Eran hormigas que se movían rápidamente por la superficie de la flor, hacia y desde la parte central de la flor.

Estaban recogiendo y trasladando "anteras", que son las estructuras que contienen el polen, supongo que las llevaban a su nido. Las "anteras son esos cuerpos amarillo-crema que se encuentran en la parte superior de los "estambres".

Pero, de vez en cuando, olvidaban algunas.  En la siguiente foto, ¿alcanzan a apreciar un par de "anteras" sobre esas estructuras que parecen "tentáculos"?

Los "tentáculos" forman lo que se denomina "estigma", que es la parte externa de la porción femenina de estas flores. El orificio obscuro conduce al "estilo", y éste al ovario de la flor.

Las "anteras" y los granos de polen son una más de las estructuras maravillosas que tienen las plantas. 
Las "anteras" vienen a ser como un "fruto" masculino, el polen representaría las "semillas". El polen germina sobre el estigma, produciendo un tubo hueco por el que se desliza el esperma hasta el interior del ovario. A mí eso me parece increíble.

Seguí tomando fotografías desde varios ángulos. Posteriormente, ya al ampliarlas en la computadora, pude ver que, en otros "niveles" de los pétalos de la flor, se movían hormigas de un tipo diferente (negras y más pequeñas).

Volví a salir a las 9 de la noche para fotografiar a las flores al cerrarse.

No me extrañó la ausencia de las hormigas de cabeza roja. Pero sí que las hormigas pequeñas estuvieran sobre la superficie de la planta y de los pétalos. 
Ya en ese momento su participación en la polinización no era posible, dado que la flor se había cerrado.

Me quedo con la impresión de que, en ese momento, las hormigas pequeñas simplemente estaban "recogiendo la mesa" o, en plan más despectivo, barriendo el cochinero.

No tengo fotografías de biznagas silvestres con las flores plenamente abiertas, así que les presento una representación que me gusta mucho.

Esta es una artesanía sudcaliforniana (muy al calce, el trabajo con barro es extraordinariamente reciente por acá).

Tuve oportunidad de hablar con la mujer que la elaboró. Evidentemente representa una biznaga con sus botones pero, a no dudar, lo más llamativo es el ave en su interior. Me dijo que se le había ocurrido al ver volar un "chuparrosas" (colibrí) en torno a una biznaga.

Pareciera ser un indicio de que estas aves también participan en el proceso de polinización.

Y quizás, cuando esta artesana lo ubica en su interior, no esté sino indicando la fusión de ambos ciclos de vida.

Me gusta. 

Espero que alguna de las fotografías sea de su agrado.

Saludos

RRS

PD. Me parece que las fotografías que presenté aquí podrían ser indicativas de que las hormigas pueden tener también un papel en la polinización de la pitaya agria. Sin embargo existe una enorme diferencia, ya que la pitaya agria abre su flor en la noche, mientras esta biznaga lo hace de día. Eso no es una diferencia insalvable ya que la hormiga que acompaña a la flor de la pitaya agria es de otra especie (era mucho mayor).

PD2. Buscando información sobre Biznagas me encontré un par de blogs que, me parece, podrían gustarles. Uno se llama "Verde y con Espinas" y el otro "Cactus y Crasas".  Presentan fotografías muy buenas.