9/1/11

Ignacio Tirsch. Biznaguitas y Viejitas.

Hace tiempo había presentado estas plantas. Según leo, es la cactácea más pequeña de la península de Baja California. Por acá hay 25 especies que son difíciles de identificar, ya que se requiere que estén floreando.
A mí me gustan mucho porque cuando hace muchísimos años salíamos en paseos familiares, hacia el estado de Hidalgo, era entretenido encontrarlas para comerse el “chilito” que es su fruto. Según yo no es particularmente sabroso, agridulce tal vez, pero era parte de los recorridos y la diversión. Aún ahora si los veo se los quito y me los como.
Aprovechando que en las ilustraciones de Ignacio Tirsch aparece un dibujo que me parece corresponde a éste género, voy a presentar las fotografías que tomé en el 2010.
En su dibujo, él anotó lo siguiente: “Una planta espinosa con una bella flor roja”.
Su ilustración es la que sigue:
 Y las fotografías que obtuve en el 2010 son estas.

Estas plantas son bien bonitas. Pequeñas, espinosas y solidarias entre ellas. El nombre del género científico (Mammillaria) alude a la percepción de que la espinas surgen de lo que parece un pezón.
 Me gustan las fotografías que siguen porque se aprecian los "chilitos" en desarrollo. Lo malo es que creo que tendré que esperarme casi un año para obtener fotos nuevas. Ya veremos.


El año pasado no pude encontrar plantas que tuvieran los frutos maduros. Pero hace harto tiempo si los ilustré. Así que si quieren verlos, nomás píquenle aquí.
RRS

1/1/11

Zona entre mareas. San Pedrito-Pescadero

Las fotografías que presento ahora son de una playa muy larga que está sobre la costa del Pacífico, un poco al sur del pueblo de “Todos Santos”.
Son del primero de agosto, que posiblemente es el mes más cálido del año, así que son indicio de vagancia absoluta, ya que esos días uno debe quedarse en casa, debidamente resguardado por el aire acondicionado.
Lo cierto es que como la marea estaba bajando, hubo oportunidad de fotografiar algunos de los organismos que son arrastrados por ella. Con excepción de las últimas, están en el orden en que me los fui encontrando.
 Dejo estas para el final porque son las que más me gustan.
Son un regalo para Mariana que, si no me equivoco, cumplió años el día de hoy. Pero si estoy en un error, de todos modos se las regalo.

RRS

31/12/10

Contrastes, Burseras y Cascalote


Hace medio poco a Mariana le llamó la atención el contraste que había entre dos fotografías panorámicas que presenté. Ambas las tomé desde las faldas de un cerro que está camino de “Matancitas”.
Me dejó pensando y recordé que en esas fechas tomé un grupo de fotos de una bursera para ilustrar precisamente ese contraste. La primera fotografía ya la expuse con anterioridad, pero me parece que es buena idea repetirla. La secuencia “seca” corresponde al 25 de septiembre, las “verdes” al 23 de octubre.

Ya después de lo de los "contrastes", pues seguí pensando en las burseras, y me dieron ganas de poner más fotografías, dado mi gusto por esos árboles tan retorcidos. 
 Lo bueno es que también tengo algo más para platicar.
En BCS a las Burseras se les llama “torotes”. Hay varias especies y yo todavía no las puedo distinguir, aunque como nombre común se que hay “torote rojo” y “torote blanco”.
En la entrada previa mencioné también del “cascalote”, que es una mezcla de la corteza de varios árboles que se utilizaba en la industria de la peletería. Tal y como yo lo entiendo, esa mezcla debe haber funcionado para teñir las pieles.
En el libro que cité en el capítulo previo, y que vuelvo a anotar en éste, nos dicen que inicialmente el “cascalote” se exportó, pero posteriormente dio sustento a una de las pocas industrias que llegó a desarrollarse en BCS. Ese libro nos informa que se elaboraron reglamentos para su explotación desde 1881, aunque todo indica que resultó imposible vigilar su adecuada aplicación. En 1897 se obtuvieron 5461 toneladas de ese producto. Su explotación fue tan intensa que en 1924 se prohibió su obtención en los terrenos propiedad de la nación.
De acuerdo a los datos que se presentan en ese libro, su exportación se suspendió a mediados de la década de los 40’s del siglo XX. Supongo que fue sustituida por otra materia prima, o que la industria química logró sintetizar a bajo costo las sustancias activas.
En la actualidad su utilización para esos fines es a pequeña escala, por parte de los rancheros.
A mí eso me da harto gusto. Miren lo bellos que son estos árboles y la forma en que contribuyen a crear algunos de los paisajes característicos de la península. Según yo es medio claro cuales son “torotes rojos” y “torotes blancos”; si no le atinan, vayan a que les revisen los ojos.
 



A mí me gustan mucho estos árboles.
Por cierto. 
Feliz año a todos ustedes.
RRS 
Cariño-Olvera, M. M., 2000. Historia de las relaciones hombre naturaleza en Baja California Sur 1500-1940. UABCS-SEP, México. 229 pp.

29/12/10

Ciruelo Cimarrón-II


A raíz de la entrada anterior, me acordé de que tengo bastantes fotografías de ciruelo de monte, o cimarrón, como prefieran.

Aquí ya había hablado de ese árbol diciendo que, curiosamente, es más pariente de los mangos que de los ciruelos. También mencioné que se hacía dulce regional y se encurtían en vinagre.

En el tiempo transcurrido aprendí algunas cosas más sobre esta planta. Lo primero fue a través de una noticia de periódico que dice que la cáscara del fruto y la corteza se utilizan para el dolor de muelas, desinfectar encías o dientes flojos, así como para curar heridas y erupciones en la piel, contra el 'mal de orín', el dolor del riñón y malestar de la próstata, entre otros. Esos estudios los están haciendo en la universidad estatal de BCS.

Por otro lado, también aprendí que la corteza del árbol fue uno de los componentes de un producto que se denominó “cascalote”, que se utiliza para curtir pieles y que incluso fue un bien de exportación. Ya después hablaré un poco más de eso, de momento les dejo la referencia hasta abajo, no sin antes decirles que es un libro bastante recomendable.

Y ahora las fotos. Son de diferentes grados de maduración del fruto. Espero les gusten.








RRS

Cariño-Olvera, M. M., 2000. Historia de las relaciones hombre naturaleza en Baja California Sur 1500-1940. UABCS-SEP, México. 229 pp.


28/12/10

Arte-II


Hace algún tiempo comenté que, independientemente del tipo y calidad de una pintura, me resulta muy llamativo el carácter sintético del nombre de una obra de arte.
Así que ahora les presento tres naturalezas muertas de autor anónimo.
La primera se llama "Ciruela con gusanos".
 La que sigue es "Espinas con pitaya".
Y la última, un poco más prosaica, es "Botones con popó".

Ninguna está a la venta, pero si le gusta, llévesela. 
Son bienvenidas las sugerencias de cambio de nombre.
RRS

23/12/10

Bichos terrestres

Dado que últimamente esto se ha puesto “muy marino”, ahora les presento, unas de las pocas fotografías que llegué a obtener de animales terrestres en una de mis excursiones.

En ese sentido fue una expedición de resultados muy magros, sobre todo si consideran que yo quería tomar fotos de todo tipo de gusarapos, y resulta que encontré muy pocos.

Bueno, a ese respecto vale la pena destacar algunos puntos: 1º No soy bueno encontrando bichos; 2º Soy pésimo fotografiando bichos, ya que se mueven, lo cual supera con mucho mis habilidades.

Hasta aquí sólo un iluso sería optimista, pero pensé que siendo época “húmeda” (que no de lluvias porque casi no llovió), pues la abundancia de mis “presas” tendría que ser mayor. Además volvía a ir a “Matancitas”, que es una suerte de “isla” de humedad con respecto a su entorno.

Total, esto fue lo que obtuve, pero primero una vista general:


La mayor parte de las fotos son en la zona de encinos que está a la derecha. Pero aprecien el paisaje tan extraño. Cactáceas de un lado, encinos del otro. Por cierto, la franja arenosa es el cauce seco del arroyo, de ahí que al encino le llamen "encino arroyero".

Y miren nada más, un cardón de unos cinco metros viviendo a la sombra de los encinos.


Ahora ya vienen fotos de animales, las primeras son de la chinche “huelguista”; le llamo así por ser rojinegra. Tengo idea de que le gusta mucho andar en la planta que le llaman “jumete” (Asclepias subulata); hasta abajo está el vínculo a esas fotografías.



Ya luego sigue una iguana que creo que es endémica de la península (luego pongo la especie). La pongo junto a una ilustración que hizo Ignacio Tirsch hace unos 250 años. Son estos dibujos los que me mueven a pensar que a veces pintó las cosas de oídas, o de plano que las vio de muy lejos, ya que su iguana parece más una quimera de roedor-reptil. Lo digo porque según yo, hasta le pinto orejas.



Ahora viene una lagartija, que me hizo recordar a Augusto Monterroso por aquello de: “Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba ahí”, y es que le tomé unas fotos, me fui, y al regresar seguía posando. Evidentemente me consideró totalmente inofensivo. Aunque me la paso criticando a la gente por antropocéntrica, no puedo evitar pensar que tiene una sonrisa socarrona, que se estaba burlando de mí.





La última serie es mi preferida. Una araña cuya coloración se mimetiza con las hojas tiernas de la cholla. Se me hace inconcebible que un animal elija ese disfraz, siendo que las chollas nomás “hojean” cuando se les ocurre. Pero ahí está, haciendo verdad la expresión de que siempre hay un roto para un descosido.




La última es como de despedida. Después de recorrer la hilera de encinos, la vegetación, mirando hacia el cauce seco, era así:


Y es a eso a lo que los biólogos-ecólogos le llamamos "distribución por parches".

Y es una chulada.

RRS