Allá
abajo, en los comentarios, mencioné la existencia de una "leyenda negra" en relación con la pitaya. Ahora me doy cuenta de que el término es incorrecto, ya que en realidad, NO es una leyenda, sino que es parte de algunas de las costumbres de los indígenas de la península que si fueron anotadas por los misioneros jesuitas, una vez que empezaron a desarrollar las misiones acá, en BCS.
Me voy a basar en lo dicho en un libro que se llama: "Baja California Plant Field Guide", cuyo autor es Norman C. Roberts (1989). Hago una traducción que me parece razonable, pero el texto está en la página 130, por si tienen dudas. Se refiere a la pitaya dulce, pero como verán, es posible que se hiciera también con los frutos de otras plantas, principalmente cactáceas. Dice así:
"La costilla de un cardón, con un gancho en la punta, era utilizada por los aborígenes para reunir la fruta. Los registros de los misioneros indican que los nativos generalmente estaban hambrientos, excepto en la estación de la pitaya. Entonces ellos se atracaban de esta cosecha silvestre, pasando la estación entera en un estado de euforia. Sin embargo, este era un periodo peligroso para las muchachas jóvenes, porque los guerreros las perseguían mientras ellas reunían las frutas. Durante estos banquetes, las tribus eran capaces de viajar, mezclándose en orgías generales, reforzando la estructura social y religiosa de su sociedad, mientras se mantenían y aumentaban las poblaciones nativas. Este periodo duraba aproximadamente dos meses. Si la fruta no era comida fresca, la pulpa se secaba al sol para su uso futuro. Los nativos defecaban en un punto particular en el camino, posteriormente reunían sus propias heces secas para recolectar las pequeñas semillas negras de las pitayas que habían pasado a través de su tracto intestinal sin digerir. Las semillas eran molidas en una comida que se comía como pozole. Esto era llamado "la segunda cosecha de la pitaya". Los misioneros se molestaban por esta costumbre y castigaban a los aborígenes por ello. Cuando están frescas, las semillas maceradas pueden producir una pasta parecida a mantequilla. Puede producirse vino a partir de la fruta, y los daiquiris de pitaya son deliciosos. Si el verano es demasiado húmedo, la fruta no se desarrolla. La pulpa es aplicada directamente a las mordidas de víbora por los rancheros, pero eso es de un valor dudoso."
Hasta aquí lo asentado en el libro.
¿Asqueados? A la mayor parte de las personas que conozco el saber esto les produce una profunda repugnancia. A mí no. A mí me habla de nuestra enorme inventiva, nuestra capacidad de observación, así como de lo duro que es vivir en esta tierra.
En la actualidad en los caseríos todavía se prepara agua de pitaya. Una señora ya de edad, a la que conozco, me platica que cuando ella era niña, al preparar el agua, todavía separaban las semillas para procesarlas (obtener pinole directamente, no se confundan).
Lamentablemente lo asocia con la pobreza, cuando en realidad, según ella misma dice, era delicioso y, cabe decir, muy nutritivo. En fin, esta última es una costumbre que, lamentablemente, va cayendo en el olvido.
Como ustedes entenderán, ilustrar la "leyenda" estaba imposible.
Aquí les presento unas fotos que tomé de una boñiga de vaca, en el cauce de un arroyo, en noviembre del 2006. Doy tanto detalle porque ya es cuando acababa la temporada de ciclones, y se aprecia que los cardoncitos están muriendo por desecación (creo que son cardones, no pitayas, y creo eso por el tamaño de las semillas, que son los puntos oscuros que se ven "hundidos" en la boñiga en alguna de las fotos).
Esta foto me gusta mucho, porque se aprecian muy bien los "cotiledones" de las plántulas.
En esta es en la que se ven los puntos negros, que son las semillas. Como están muy "grandes" supongo que en realidad son cardones.
Y ya, aquí un detalle de los cotiledones y de como, en relación con la desecación, se ponen bien espinudos los pobres.
Por cierto, lo aquí escrito también se relaciona con ese otro
capítulo, en el que mencionaba que las cactáceas son más cuerudas y oportunistas de lo que uno se imaginaría. Vean si no, en ambientes más "ricos", como medran en forma increíblemente encimosa ¿no creen?
Me despido. Tarea cumplida.
RRS