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23/6/09

"El Mogote"-I


La parte antigua de la Ciudad de La Paz está delimitada, por su costado oeste y en un arco que se extiende hasta su lado norte, por un cuerpo de agua que es conocido como "Ensenada de La Paz".

La parte Norte-Noroeste de "La Ensenada" esta delimitada por una península que mide aproximadamente 10.5 km. de largo, es conocida como "El Mogote" (Ver ilustración hasta abajo).

Acerca de "El Mogote" se pueden contar muchas cosas, algunas feas y otras bonitas, pero de momento me concentraré en un aspecto de su geografía. Su parte más estrecha, su "cintura". Indudablemente forma parte de las cosas bonitas.

Ahí hay dunas. No es una extensión muy grande. He calculado que, si acaso, serán unas cinco hectáreas. Pero son dunas, están bien cerquita y, viendo hacia el norte, se encuentra un paisaje muy bello. La Bahía de La Paz y el Golfo de California.

Total, el otro día me fui para allá y tomé, entre otras, las fotos que ahora les presento.

En realidad tomé pocas fotografías de las dunas, la de arriba es la mejor. Y es que llegaron otras personas y se pusieron a corretear y trepar. La verdad es que no me gustaron las dunas con sus huellas.

Lo bueno es que empezó a soplar el viento, así que se fueron. Y es que, la verdad, la arena puede ser muy desagradable cuando se te viene a esa velocidad. Las dos fotografías que siguen no están ni fuera de foco o movidas, esa percepción se debe a que la arena se está moviendo. En la segunda se aprecian los granos de arena "volando".

Andando por ahí, pude obtener un par de fotografías de dos de los animales que habitan en esa zona. El primero es el "Babisuri de las Dunas" (para los del altiplano, viene siendo el cacomixtle); es una subespecie de distribución muy restringida que, como se aprecia, es capaz de resistir el azote de la arena sin inmutarse.

El otro fue el "Búho Paquistaní" que, evidentemente, es una especie exótica (introducida). De ella se dice que, a diferencia de otras aves con las que está emparentada, es capaz de cazar de día. Aquí, en esta zona, ha desarrollado una particularidad impresionante. Como pueden apreciar lleva a su cría en su seno. De esa forma la protege de la intemperie, de depredadores y, a la vez, le enseña sus técnicas de caza.

Pero la vida siempre quiere extenderse y enseñorearse de cuantos espacios pueda, y es así como hace uno y otro intento por invadir y colonizar las dunas. Viene a ser uno de tantos ejemplos de lo que es la dialéctica en su expresión natural.

Y ya, casi para acabar, aquí les presento a uno de esos "invasores", de los que viven en esa transición entre la hostilidad absoluta de la resequedad, el viento y la violencia arenosa, y la tenue protección que puede dar una vegetación exigua ¿Lo ven?

Ahora sí, nomás para que se ubiquen. Ésta es la imagen que tomé del "Google Earth". Ahí aparece tanto la ciudad, como "El Mogote", y el lugar en que están las dunas.

Bueno, espero que alguna de las fotos les haya gustado.

RRS

12/4/09

Isla Magdalena


En la ocasión anterior, es decir, cuando fui a ver a las ballenas, también tuve oportunidad de volver a apreciar la belleza de las dunas de la Isla Magdalena.

Tenía ganas de hablar de dioses y mitología, pero como que no me encuentro deidades suficientes. 

Tengo la impresión de que la idónea es "Hurakán" que fue una deidad maya. 
Lo malo es que del lado del Pacífico, y más hasta tan el norte, pues como que los mayas no pintaban mucho. 

Para colmo, del lado de "nuestro" Pacífico, se les llama ciclones, así que ni al caso. Lástima.

Voy a tratar de escribir poquito, porque bien se dice que una imagen vale más que mil palabras.

Bueno, ya empiezo, pero antes debo decir que, al menos a mí sentir, "dunas" es el análogo de ver algo prístino, puro. 

Es arena y viento. Cero vida.

Pero de repente viene a resultar que uno las ve medio "cochinonas". Y es que "cosas" más emparentadas con nosotros que con la arena, ya llegaron de encimosas.

Y es así como se inicia lo que biólogos y ecólogos denominan "colonización" y "sucesión".
Tener la oportunidad de ver eso en un trayecto de unos 3 km es la onda. 
Miren.
Dicen los pescadores que la muerte del manglar en las islas es resultado del excremento de las aves marinas. Yo tiendo a atender ese tipo de consejas pero, a la vez, dudo de ellas. 
Lo cierto es que es un tema de estudio.

Y todo vuelve a empezar. 

Y eso es la onda.

Y ya.

RRS

PD. Ni se les ocurra hacer panchos con lo del cambio climático. Lo que ilustré es un proceso ecológico. Enfrente de la Isla Magdalena está uno de los bosques de manglar más saludables que pueda haber en estas latitudes. Aquí lo que ocurre es que las islas son un ambiente extremo, en el cual toda forma de vida se ve obligada a dar todo de sí. 
Aquí "Hurakán" pasa a ser más fuerte que la vida misma, y eso es lo fascinante, que la vida persista e insista en ganarle a "Hurakán".

27/6/08

Complacencias IV. Acuosidad I


La gente es bien mañosa, sino miren y verán: 

Es un comentario dejado ahí, como al descuido, como no queriendo. Una bien mañosada pues.

"...y no es pa que hagas otra complacencia, pero siempre he estado a la espera de una foto más acuosa, pero capaz que me sales con que "el blog se llama xerófilo y por eso no pongo peces ni ambientes en los que trabajo"... pero pss yo sigo esperando jajaa. Seguro al rato saldrá a colación esto, en algún escrito tuyo."

Qué hacer, cuando el comentario lo hizo la madrina de este espacio.

Pero la neta, la neta, sí hay que darle gusto. Allá, en su hábitat, puro charco que se hace inundación. Aquí, nomás vean.

Así que aquí vamos. 

Vean, por favor, como la joven desciende del avión, en Loreto, y ya tiene al chofer esperando. Es caprichosa y enfadosa. La orden es tajante, quiere recorrer, pero rapidito, el Golfo de California, ver el Océano Pacífico, y regresar por el mismo lugar, por Loreto. 

Tiene prisa, es que está haciendo su tesis.

La ventaja que tiene es que, sin saberlo, trae al mejor chofer de por acá.

Así que primero la lleva a "Puerto Escondido", uno más de los lugares en México que se llaman así.

Ahí ven, a lo fodongo, desde el muelle, algunos equinodermos (estrellas y erizos de mar). El chofer le pregunta ¿cuántas especies ve? y ella, distraída, le contesta, "Pérese, le estoy tomando una foto al cocodrilo de allá". Y siguen.

Llegan a la Ensenada Blanca, sigue tomando fotos. Ella no lo sabe, pero abajo de la cresta que está en primer plano, está la mamá del chofer, que fue ahí a descansar. El chofer, acucioso como es, toma una foto, pa' tener referencia de tamaños y quién sabe cuantos panchos más. Al modo de siempre un cardón se asoma justo al hacer "click", y fastidia la foto. 

Se siguen y llegan a La Paz, muy de volada, pasan al estero Zacatecas, dentro de la Ensenada, quesque porque ella quiere ver manglar. 

Ahí está la hija del chofer, recogiendo conchitas a la orilla del mar. Ella (la hija) ya va de regreso a México, pero sale por La Paz.

De bien rápido se come unas almejas chocolatas, y se siguen hacia el sur y llegan, por la costa del Golfo, a Punta Pescadero. Una de las playas con costa rocosa más bellas de la Península.

Ahí se encontraron un fósil de dinosaurio muerto hace mucho, como medio enterradito, lo que más se notaba era el "piquito". Ella le tomó medidas y hartas fotos, y dijo que ya tenía otra publicación.

De ahí regresaron por la carretera transpeninsular, hasta el entronque que lleva hacia el Pacífico, donde tuvo oportunidad de ver el encuentro de las aguas dulces con el mar. Ahí nomás,  cerquitas de Todos Santos.

Y hasta le dio chance de tomar fotos de la bronca eterna que se traen al encontrarse.

De ahí le salió la idea de "... quiero ver ballenas grises", y que no se qué con los santuarios, y el chofer le decía: "Mire, si la llevo, pero de veras que ahorita ni hay, es Diciembre, no han llegado", y ella diciendo "Es que yo tengo rete bien buena suerte, ya verá, si las vamos a ver, y que blá blá blá.

No vieron nada, si no es por nada, pero de veras, ese chofer si sabe.

Ella pataleó y pataleó, chilló y berreó. Que quería ver ballenas grises porque ya conocía a las jorobadas (¿se entendió que ballenas?) y que no se qué. Casi vuelca la lancha la canija. Al final, se puso re contenta con unas dunas que fotografió en la "Isla Magdalena". Fíjense nomás, pobre, ya no le dijimos, pero la ballena estaba allá, atrasito.

El viaje que hizo esta chamaca fue de más de 1000 kilómetros, se fue cansada, pero se veía contenta. Ahora el chofer debe regresarse a La Paz.

Ya de regreso se encontró con esto. El garambullo le dijo "Xerófilo eres" y se amoló, "Xerófilo" se quedó.

Tan tan

RRS

- Dile que les diga que ya no va a haber complacencias.
- ¿Por qué tú?
- Que porque tiene proyectos y no se qué.
- ¿A poco? ¿De verás?
- Sí. Que quiere ir a corretear gatos, que porque se los encargaron.
- Qué panchero. Nunca los va a alcanzar.
- Pos ya sé, pero es muy su blog ¿no?
- Oye ¿y si nosotros seguimos publicando?
- ¿A poco ya te sabes la contraseña?
- Simón
- Sale.