Mostrando entradas con la etiqueta Malecón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Malecón. Mostrar todas las entradas

14/5/11

ABCS-I

No he tenido oportunidad de venir por acá con la frecuencia que quisiera. Hay dos razones, una es de trabajo, y es que, entre otras cosas, se me ocurrió inscribirme a un diplomado de formación docente que me obliga a estudiar más de lo que yo suponía. Afortunadamente ha resultado ser bastante interesante, así que es un tiempo bien invertido.

La otra razón es que a unas personas de por acá se les ocurrió poner en ejecución un proyecto que es lo que da título a esta entrega. En forma muy sucinta puede describirse como la invitación, principalmente a los habitantes de Baja California Sur, a enviar fotografías que ilustren el vocabulario del estado.

Obviamente eso implica regionalismos que supongo que jamás aparecerán en los diccionarios “serios”, pero que no por ello dejan de ser vigentes. La verdad es que al principio no tenía la menor intención de participar, ya que para mí este espacio me resulta suficiente, pero una amiga me convenció de atender a la convocatoria, además de que escuché un par de veces a los organizadores por la radio, y me resultó agradable por la intención latente de no permitir que se pierdan esas expresiones que reflejan en mucho las peculiaridades de éste estado del país.

Total, que cuando no he andado estudiando y haciendo otras cosas del trabajo, me he puesto a hurgar en mi memoria y en los discos duros en que tengo las fotografías, para ir encontrando alguna imagen que ilustre adecuadamente alguna de las expresiones incluidas en el vocabulario regional mínimo que elaboraron los organizadores.

He usado ese espacio para relajarme y distraerme, siendo esa en realidad la principal razón para haberme alejado de aquí. Y es que la verdad es que me he divertido y aprendido varias cosas.

 Una de ellas es que a pesar de llevar viviendo aquí ya casi 29 años, aún no conozco la mayor parte de la jerga sudcaliforniana; debido a ello no es de extrañar que mi mayor participación se de en los términos relacionados con la naturaleza; otro aspecto es que debido a que no suelo fotografiar personas, difícilmente puedo participar en aquellas palabras que aluden a situaciones, sean chuscas, serias o, simplemente, cotidianas.

En fin, les invito a ir allá y conocer del proyecto. Aquí está la página de ABCS. De lo que estoy seguro es de que encontrarán bastantes fotos buenas, y algunos vocablos que les serán divertidos, interesantes y supongo que bastantes que les serán desconocidos.

Por lo pronto aquí les presento algunas de las fotografías que no puse allá. No es que me parezcan malas, sino que sólo permiten poner dos por palabra a cada participante. 

Las fotos las elegí al azar. Con excepción de las tres primeras, que tienen cierta vinculación, las presentaré en orden alfabético.

La relación que existe entre las siguientes fotos deriva de la segunda, que es la fotografía de un “jale”. Una de las acepciones de la palabra se refiere a los desechos de la actividad minera. En la parte sur del estado, aproximadamente entre 1740 y 1920 se explotaron yacimientos que contenían oro y plata (posteriormente la actividad se ha realizado en forma casi individual por los descendientes de los antiguos mineros, pero a un nivel limitado, casi individual).

 Los métodos utilizados provocaron que en la tierra quedase una elevada concentración de arsénico. Unos amigos geólogos me han explicado que eso se debe a que en esa zona esos minerales están asociados a la arsenopirita, y que en el proceso de extracción el arsénico queda libre, en forma casi pura. 

Obviamente eso ha afectado los mantos freáticos de la región que, entre otras cosas, es la principal captadora en la parte sur de la escasísima agua de lluvia. Es por esa razón que en la actualidad la mayor parte de la población de la región se opone al desarrollo de proyectos mineros, aunque los habitantes del antiguo distrito minero, que vive con escasas oportunidades de desarrollo económico, desea su instrumentación. Las empresas mineras que actualmente tratan de generar nuevos proyectos de explotación han tratado de aprovechar esa necesidad, hasta ahora sin éxito. 

Por lo anterior, para mí esas tres fotos representan por un lado el peligro, y por otro el recurso que se quiere proteger. Las fotos de lo bonito son en una reserva de la biósfera que se llama “Sierra de la Laguna”; la foto del “jale” es en las estribaciones de esa sierra, cerca de la "zona de amortiguamiento".




La que sigue también está asociada a la actividad minera, pero es de la parte noreste del estado. Si no me equivoco es uno de los recipientes que se utilizaban para la fundición del cobre en la minera "El Boleo", que fue una concesión otorgada a una compañía francesa a fines del siglo XIX, y que explotó los yacimientos que hay de ese metal en la región. Eso dio lugar a un poblado que se llama Santa Rosalía; desgraciadamente aquí como en tantos otros sitios, esa enorme riqueza beneficio principalmente a las compañías extranjeras. Por cierto, según he leído el mineral extraído era purísimo y se presentaba en "bolas" de gran tamaño, entiendo que de ahí el nombre "El Boleo".


La que sigue es de una planta a la que por acá le llaman "datilillo" (Yucca valida), según esto porque de lejos se parece a la palmera de dátil, pero la verdad es que no mucho. De cualquier forma lo cierto es que los ejemplares grandes, como el de la foto, son muy impresionantes; la fotografía es en las cercanías de la Misión de San Ignacio.


La que sigue la iba a poner en "Gaviota", pero como que nomás a mí me gusta.


Y esta otra es de un lugar que acabo de conocer, cerca de "Punta Pescadero", y la iba a poner en "Golfo de California". Es una zona extraordinariamente bella.


La que sigue es del malecón de La Paz, y no tengo ni idea de por qué no la puse, ya que me gusta mucho (en particular por la presencia fortuita del padre con su hijo).


Ésta la iba a poner en "Manzanilla del Monte", aunque como pueden apreciar, estaba casi a la orilla del mar.


Y esta iba en "Oasis"; fue tomada en la represa que se encuentra en la Misión de San Ignacio de Kadakaamán (vocablo Cochimí que significa "Arroyo del Carrizal").


Esta iba en "Rancho". Es de un lugar cercano a La Paz. Es un "rancho ecológico" llamado "La Cobriza". Es un rumbo muy bonito, con ranchos por donde hay agua y muchas cañadas.


Estas últimas son en la zona del antiguo distrito minero. La primera iba en "Terracería"; aquí se trata de un camino poco transitado que conecta varios ranchos, pero que en realidad debe haber sido trazado para conectar zonas con presencia de mineral. La que sigue la iba a poner en "Yuca", pero se me hizo que es un "datilillo" chico; además casi ni se ve, pero el paisaje es bonito. La última es de un "Zalate" que se encontraba en el cauce de un arroyo, y que es un árbol que me gusta mucho.




Bueno. Espero que alguna les haya gustado y, de veras, dense una vuelta por ABCS. Van a ver mucha variedad de fotos, además de parte de la creatividad de los habitantes de Baja California Sur.

RRS
PD. Se me ocurrió ver en un mapa y resulta que las fotos que se presentan abarcan casi 600 km en línea recta. La más sureña es la primera, la más norteña la de la yuca que se llama "datilillo".

30/1/10

Regresando

He de reconocer que la ausencia de nuevos capítulos se debió, en primera instancia, a la pura flojera, y que me negaba a reaccionar al exhorto de Carmen, cuando dijo: "Ya esténse de fiestas, ya pónganse a trabajar". Al citar ese capítulo en especial, me refiero en particular a las primeras líneas, no a lo de la electricidad en el DF, y sí, pensé que estaba haciendo demasiado frío y había demasiada pereza residual como para atender la petición (que, en mi caso, hubiese sido escribir algo aquí).

Desgraciadamente, poco después, Carmen hizo nuevamente un llamado aquí, ésta vez con motivos realmente tristes y serios, que era el de respaldar al pueblo de Haití en su desgracia. Me da gusto poder decir que varias de las personas a las que suelo leer en estos foros hicieron observaciones similares.

También me da gusto decir que lo hice, y pienso seguir haciéndolo. En ese contexto agradezco encarecidamente el consejo sobre a qué asociación hacer el donativo, y es que, la verdad, cada vez somos más desconfiados sobre a quién confiar el apoyo que queremos dar.

He de decir que había pensado (y lo sigo haciendo) hacerme al hábito de dar ese apoyo en forma consistente durante varios meses. También he de decir que, si los gringos acaban desplazando en forma permanente al gobierno haitiano (que ciertamente está desmembrado) pero, sobre todo, si persisten en no ceder la iniciativa a la ONU, muy posiblemente deje de hacerlo. Y es que considero que eso sería hacerme cómplice de una más de las invasiones que ese país ha perpetrado en nuestras comunidades. Me da tristeza y coraje que sean capaces de pretender adueñarse de la adhesión que los puebles le quieren brindar a Haití.

Las reflexiones anteriores, amén de que al final si me tuve que poner a trabajar pese al frío, me llevaron a no hacer nada en éste espacio. Lo peor es que tengo muchas fotos de muy diversos temas. Pero hoy lo que quiero es mostrarles unas fotografías del Malecón de La Paz en estas épocas.

Y es que miren, se pone nublado.


Y hay viento (estos ya son monumentos a la forma en que antiguamente se extraía el agua de los pozos, en que se aprovechaba la energía eólica, práctica que desgraciadamente se ha abandonado).


Y aquí está la "estatua" a esos molinos, es muy pequeña, pero me gusta.


En enero y febrero sopla mucho el viento. Eso provoca que el número de paseantes en el Malecón disminuya bastante, por eso me gusta la siguiente fotografía. Muy solitaria con excepción del papá cuidando a su hijo. La escena me gusta no sólo por eso, sino por la conjunción de los colores "artificiales" y los naturales. Bueno, en realidad me es grato el contraste, más que la conjunción.


Según yo, es entre enero y marzo que se presentan las mareas más bajas en la parte sur del Golfo de California (para verificar eso hay "Calendarios de Mareas", por cierto, esos calendarios o tablas de marea se me hacen increíbles). A mí me gustan mucho las mareas bajas, ya que dejan al descubierto una parte del fondo del mar.

Eso da chance de adentrarse, recoger caracoles y conchas, y de ver cosas que no siempre se pueden ver con facilidad. Hay personas a las que no les gusta esa época, ya que por efecto del viento y su propio ciclo de vida, se acumula mucho sargazo en la orilla. No les gusta su olor, a mí sí.



Me imagino que todo lo dicho aquí debe resultar sumamente incongruente.
Pero creo que no lo es tanto. Pienso que es la apreciación de determinadas circunstancias que se nos presentan a todos en la vida diaria, sean cálidas, graciosas, amorosas o bellas, lo que nos permite mantener cierta estabilidad interna, y reaccionar adecuadamente ante situaciones adversas y catastróficas.

En otras palabras, no presenté las fotografías para olvidar, sino para poder respirar, suspirar, y seguir adelante.

RRS

10/4/09

Complacencias VII. El Mar Océano y sus Ballenas


Hace muy mucho Eileen dejó caer un dejo de petición. Es muy mañosa.

Se refería a estas nuestras ballenas compartidas, y son compartidas porque, ellas sí, no conocen fronteras. 

Llevan miles y miles de años traspasando límites. No ocupan visa.

Muchos otros no ocupa visa. Uno de ellos es la "Mar Océano".

Por otro lado, hay una poema bellísimo escrito por Pablo Neruda que me causa una muy particular fascinación. Es la Oda al Mar.

Una de mis ambiciones fotográficas sería ilustrar esa oda. Dudo que se me haga, pero no le hace.

Inicia así:

Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo a cada rato,

dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que si, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.

No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra sin lograr convencerla,

entonces
con siete lenguas verdes 
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa, 
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.



Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano, no pierdas tiempo y agua, 
no te sacudas tanto,

ayúdanos,
somos los pequeñitos 
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo, 
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,

abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.

Bueno. Apenas voy por ahí, y se me hace que está medio chafa. Lo que si les puedo decir es que este es el mar de la ballena gris.

Mejoraré. Nomás es cosa de seguir tomando fotos.

Así que mejor ya pongo las ballenas.

Sea como sea. Cuando tengo la oportunidad de ver esto soy bien, pero bien feliz.

Saludos

RRS

PD. Prometo tomar mejores fotos de ballenas el año que entra, cuando ellas regresen.
La verdad es que en este año estuvieron medio fodongas. Nomás salían a resoplarnos y darnos envidia. 

10/9/08

Malecón-III


Hoy está aquí, en los alrededores de la parte sur de la península, la depresión tropical "Lowell".

El ritmo de vida cambia radicalmente. Mañana no habrá clases. En este caso es exclusivamente por la lluvia, el principal peligro es ser imprudente al cruzar los vados de los arroyos.

Aunque tengo mucho trabajo, también tengo ganas de exhibir otras fotos del Malecón de La Paz. Creo que en parte es porque ahorita está lluvioso y nublado. Así traigo tantita luz.

Pero que no se malentienda. La lluvia acá es necesaria y, en general, grata. Ver el cielo nublado es extraño, las cosas se ven distintas. Por otro lado, el campo se pondrá todo verde y, en lugar de cauces secos habrá arroyos broncos, hartas flores, hartas mariposas y olor a tierra mojada.

Bueno, ya, pasando al tema. En el capítulo previo ya dije de que se trata. Algunas estatuas se repiten, las presento por el cambio del aspecto al cambiar la hora. Espero les gusten.

Aquí está la caracola marina.

Y aquí un par de tomas de la ballena jorobada.



Y sí, recuerdo, hay que recortar la ballena de la foto no modificada para empegostiarla en la modificada. Paciencia (capaz que queda bien garra).

Esta es una vista yendo hacia "Coromuel"


Y otra vez la Mantarraya.
Por cierto, desgraciadamente no hay muchas fotografías como esta. Poco después de que fue develada, alguien le mochó la punta de la cola.
Estos animales son muy grandes, y son capaces de saltar fuera del agua, "volando". Yo nomás las he visto desde la lancha, cuando están debajo del agua. Es posible nadar con ellas, ya que no son agresivas, se alimentan de plancton. Aparentemente su pesca empieza a ser excesiva, por lo que pudiera ser necesario declararla especie protegida.


Y aquí seguimos caminando hacia "Coromuel", hay unos juegos para niños. Me gusta el contraste de los colores de la estructura con el mar y la playa. A la mejor es porque estaban nuevecitos (los juegos, no el mar y la playa, que son bien rucos).


Para llegar a "Coromuel" hay dos vías, una es seguir caminando por abajo, a un costado del mar, la otra es subir por la carretera panorámica, que tiene un andador. Estas son fotos tomadas desde arriba; en las dos primeras se aprecia el Malecón con sus adornos.



Lo malo de la ruta panorámica es que hay que saber en que lugar debe bajarse uno a "Coromuel", es una veredita escondida, que está entre el 1º y 2º poste de luz que se ven en la planta "alta"(de derecha a izquierda, donde se ve verde). La playa donde están las construcciones es "Coromuel", que de ser la playa más popular de La Paz, es posible que empiece a ser elitista debido a los cambios que se están haciendo actualmente. Eso me da rete harta tristeza.

Si se pasan lo peor es que lleguen a la playa "El Caimancito" (que ahora le dicen "La Concha" por ser el nombre del hotel que pusieron ahí).

Si ven esto, es que ya se pasaron y deben retacharse a buscar la veredita. El nombre de "Caimancito" me gusta más, ya que hace alusión a que la formación rocosa que se ve en el mar semeja, desde ciertos ángulos, la cabeza de un caimán (la formación se ve en el centro de la foto).

Aquí ya vamos de regreso, por la planta baja.
Vean que bonito, es la misma familia que aparece en la fotografía de la mantarraya en el capítulo anterior (eran tres generaciones).
Estas personas caminaron no menos de 2.5 km para llegar ahí. Cargando ceviche, tostadas, refrescos, aletas y cuanto consideraron necesario. A estas alturas los niños ya iban felizmente desesperados. Cuando me crucé con ellos uno iba acusando al otro porque "ya se estaba bajando el short". Para regresar tendrán que caminar, ya todos cansados, pero seguro con buenos recuerdos.

Aquí está la bahía de los caballitos de mar, se ve en la segunda foto de las vistas panorámicas. Me impresionó ver que una de las personas llegó hasta ahí usando andadera.

El barandal con los delfines que presenté al final del capítulo anterior está ubicado en un pequeño puente de madera. A ese lugar le llaman "El Molinito" debido a la estructura que ahora les presento.

Esos molinos eran utilizados hace mucho para la extracción de agua de los pozos. No sólo cerca del mar, también en tierras interiores. Pura energía eólica, cero contaminación.
Cuando hace viento este molino es funcional, aunque creo que el agua que avienta debe ser de algún tinaco que le pusieron abajo. También podría ser agua de mar. Sepa.

El puente de madera con barandal de delfines y "El Molinito" eran el final del antiguo trazo del Malecón, actualmente su longitud ya es del doble.

Se haga de la extensión que se haga, y en el tramo que se quiera, es un paseo muy grato y, sí, a mi modo de ver, la parte más bonita de la ciudad.

Espero les haya gustado.

Tan tan

RRS

5/9/08

Malecón-II


Otra vez requiero de salir de la ciudad de La Paz, y lo único medio preparado que tengo pa' exhibir es una serie de fotografías del Malecón.

Ya en el pasado les presenté una secuencia. Es un paseo muy bonito, aunque ahorita únicamente se antoja hacerlo o muy temprano o muy tarde. El calor sigue siendo agobiador y no va a amainar sino hasta octubre. Nos alentamos unos a otros diciéndonos que sólo falta un mes.

Las fotos las tomé con un teléfono celular, y son caminando desde el inicio del Malecón (en la calle de "Márquez de León") hacia la otra punta (Coromuel). Los observadores apreciarán que son de diferentes días y horas. No sean fijados ni estén de molestones. Es fin de semana.

Quiero mostrarles algunas de las esculturas que han puesto ahí. Las que más me gustan. A la estatua de la "Vaquita" y de la ballena "Jorobada" les moché el pedestal con trucos digitales. Según yo así se ven más chiras. Presento la foto original y una modificación que se puede hacer con el mismo teléfono. Al menos a mí, a veces me gusta más la modificada. Ustedes opinen.

Esta es la "Vaquita" (mamífero endémico de la parte norte del Golfo de California que está en peligro de extinción).


Ahora viene el "corte" de un caracol marino (uno puede encontrar eso en las playas, así, como cortados, que en realidad es producto de la erosión).


Esta es la ballena "Jorobada".


Y esta es una Mantarraya.


Aquí es volteando hacia atrás.


Y aquí está parte del elemento que hace tan bonito vivir aquí. Una familia paseando. De hecho, dirigiéndose a la Playa "Coromuel".

Coromuel es una corrupción de "Cromwell", el pirata inglés. Se dice que con los vientos del atardecer, a los que se les llama "Coromueles", ese pirata se acercaba a la orilla, para avituallarse.

Esta vela representa las que usaban los pescadores para regresar a tierra, no hace tanto, aprovechando los "Coromueles". Se encuentra en la parte final del Malecón. Dominando la Playa "Coromuel".

Aquí ya vamos de regreso, junto con los delfines. Son 5.5 kilómetros de ida y otros tantos de retache. Hay neverías y lugares para nutrirse y refrescarse, así que si alcanza uno a llegar.

Ojalá les haya gustado el recorrido.

Tan tan

RRS