Mostrando entradas con la etiqueta Divisadero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Divisadero. Mostrar todas las entradas

14/4/13

Época de lluvias-2012


El año 2012 fue extraordinariamente lluvioso en Baja California Sur. La cantidad de agua que cayó le daría risa a personas como Carmen, que vive en Morelos, Mariana, que vive en Xalapa, o al amigo Sorokin que vive en Bruselas.

Pero en una zona árida, la lluvia que ellos reciben en época de lluvias, en un mes o quince días, acá es tormenta.

Y tal y como debe de ser, la naturaleza responde a eso. Ahora les presento unas fotos que tomé en agosto del año pasado. 

Aquí hay algo que vale la pena apuntar. Habían pasado más de dos años sin lluvias realmente apreciables. Así que la tierra absorbió el agua a una velocidad increíble. 

En lugares en que esperaba ver diminutos riachuelos no había nada, pero si verdor.

 

Pero las plantas y semillas reaccionan a una velocidad impresionante. Miren si no.

Para empezar, algo que es inusitado. Un hongo de sepa la bola qué especie.



La "Mala Mujer" tenía flores y también cápsulas. Aquí está una foto.



Otra planta de uso medicinal, el "Lomboy", estaba floreando, me gustan sus flores por discretas, son como de un centímetro y ven para abajo. Nada escandalosas. No tengo ni idea del agente polinizador.


Ya luego llegamos a lo más normal por acá, una charca, y cuinos cuasi-silvestres que, para mí, son de lo más simpático de la fauna local.



Y aquí está una foto medio tétrica. Es un "Encino arroyero" (totalmente seco-muerto).  A los marranos les encantan sus bellotas, y por eso su carne es muy apreciada. Como pueden ver, aquí se es orgánico casi a la fuerza No hay mucho más para comer.


Siguiendo viaje, les presnto unas fotografías de un cacto del que nunca había visto sus flores. Para mí ver y fotografiar flores por primera vez es casi como sacarme la lotería. Han de reconocer que las cactáceas son escandalosamente bellas.




Así llegamos al lugar donde comimos. Un cauce de arroyo, con chivas, guamuchiles y harta sombra. Es uno de los lugares en los que más me gusta comer y descansar.


Y luego ya nos fuimos de regreso, y vimos más de esas flores fascinantes (las pongo porque me gustan y para que elijan la que quieran). 

Me desespera no poderles decir de qué especie son. Pero si les puedo decir que la biznaguita es bien pequeña, si acaso de unos 10 o 15 centímetros, y que su fruto es un "chile" colorado de uno a dos centímetros.

Y que es bonito ver todo eso.




Sin embargo ese día lo que me resultó más increíbe fue ver las flores de la cholla. Llevaba años buscándola, al extremo de que había llegado a pensar que eran partenogenéticas. En fin, aquí están. Para mí, parecen platillos voladores.



Para acabar, y no abusar de su paciencia. Van un par de vistas. La primera es de una bellísima Bursera, la segunda es un paisaje general. 




Con todo y marrones. Esto es de lo más verde que podrán ver.

Según yo, esto es un día de campo en la parte sur de Baja California Sur. 

Cuando uno se acostumbra a  estos tonos, esto son puras luces.

Saludos.

RRS


18/10/08

Letreros-I


Tengo la idea de que los letreros ilustran parte de lo que es la idiosincrasia de las personas que habitan un lugar.

En ese sentido, pienso que Baja California Sur es un estado muy ambiguo. Aproximadamente el 75% de su población es "urbana". En realidad creo que esa casi es la estadística nacional, así que no tendría que llamar mucho la atención.

Quizás la diferencia que percibo la hacen las grandes distancias que deben viajarse para trasladarse de una "urbe" a otra. Veámoslo en números.

La ciudad más grande de BCS (La Paz) es de alrededor de doscientos mil habitantes. Uno ha de viajar alrededor de 150 km para llegar, en el sur, al siguiente núcleo de población que es el corredor San José del Cabo-Cabo San Lucas. Hacia el norte tendrán que viajarse como 210 kilómetros para llegar al tercer núcleo, que es Ciudad Constitución. Esas tres "urbes" suman el 70% de la población del estado.

Si se piensa que por la carretera transpeninsular el estado mide casi 1000 kilómetros, parece claro que hay muchos "huecotes".

Podría concluirse que, siendo un estado urbano, está dominado por sus grandes espacios.

Es de los letreros humildes de los grandes espacios sobre lo que trata este capítulo.

El primero es la invitación al baile de fin de año que estaba en la cancha de San Javier. Poblado diminuto enclavado en la Sierra "La Giganta", que posee una de las dos misiones jesuitas intactas de BCS.

Este me lo encontré en el poblado de "El Triunfo", en ocasión de un festival que se organizó ahí. Me gustó su carácter bilingüe.

Letrero carretero que anuncia un gran bailongo.

Ese caserío es "Divisaderos", lugar en el que se realizó el baile del letrero anterior.

Y aquí, en la cancha de basquetbol de la comunidad, al igual que en San Javier, es donde se hacen los bailes. 

A mi eso se me hace increíble, ya que la barda la pusieron tan pegada a la cancha que, en realidad, la música debe oírse igual adentro que afuera ¿qué sentido tendrá pagar por estar más amontonado? Bueno, quizás sea para no ensuciarse los zapatos.

Y abajo propaganda rural. Me gustan sus ilustraciones. En BCS suele escucharse que dicen "Captus" y no "Cactus" o "Cactos". 

Nombres de ranchos.



Una de las cosas que me resultan más sorprendentes de las terracerías de BCS es lo que ocurre al llegar a una bifurcación. 

Uno espera que en esos casos haya un letrero que indique el lugar al que se llegará por cada uno de los caminos. Pues bien, acá no es raro que sólo se proporcione esa información para uno de los ramales.

No se ustedes, pero mi conclusión es que aquí uno debe de saber bien adonde va. Es decir, si usted no va a "El Ciruelito", pues va al otro lugar. Y si no sabe cuál es el otro lugar pues ¿qué anda haciendo ahí? Es como decir: "Mejor Regrésese ¿no?"

Desde mi punto de vista las ramificaciones existenciales de esa forma de pensar son increíbles. 

En la fotografía de abajo el camino que va hacia la derecha los llevará a "El Ciruelito", para el otro, hay que "saber".

Además pasa a ser que los letreros se vuelven tímidos en época de lluvias.

En realidad lo que escribí arriba es engañoso, ya que también podemos encontrarnos con letreros ilegibles.

O con letreros que parecen decirnos algo así como "¡Vas bien! ¡No te apures!" Pero poco más.

Pero mis favoritos son los que siguen.

En el primero un cardón me hace el alto, mientras el otro me indica con claridad el rumbo que he de seguir. 

El que sigue es deliciosamente absurdo en su contexto, ya que no hay otra que seguir hacia donde apunta la flecha. Quizás, como en el caso de la flecha amarilla, sea una simple señal de aliento, o bien grafiti rural.

El último se encuentra en la plaza que está enfrente del Palacio Municipal de Loreto. Es el lugar en que bolean zapatos. La fotografía la tomé un diciembre, ocho meses después seguía ahí. Supongo que también el problema.

A mi modo de ver lo que son las terracerías, los cauces y los letreros determinan mucho de lo que es Sudcalifornia. 

No ignoro que hay muchos más factores, pero para disfrutarla y aspirar a entenderla, es menester habituarse a esa suerte de trilogía.

RRS

29/7/08

Xerófilo Regresa a BCS. Aves Corredoras.


En realidad regresé hace como una semana. Pero como tengo todavía fotos del DF no quería que se me acumularan mucho tiempo, de ahí las "Reminiscencias".

Ya iré presentando luego las que me sobran, porque me quedan varias. Pero es que además se me hizo que si seguía publicando de Coyoacán Mariana iba a dejar de venir.

Las fotos que quiero mostrarles hoy son de un ave que a mi me es muy simpática. Son fotos en que la suerte jugó un papel importante. Ya lo verán.

Dicen en el argot futbolero algo así como que "Portero sin suerte no es Portero".

Yo pienso que lo mismo es aplicable a los fotógrafos, y más a los aficionados.

Total, las primeras siete fotografías son del mismo animal. Un correcaminos al que había visto una semana antes enmedio de un caserío-poblado que se llama "Divisadero". En la siguiente semana yo tuve más suerte y él (¿ella?) se atolondró, ya que en lugar de hacerle honor a su nombre y correr hacia las malezas cercanas, se fue a refugiar entre unas ramas tiradas que había al centro de un baldío.

Total. Era un ejemplar joven y, en realidad, más bien tímido con trazas de conchudo. Me dejo fotografiarlo hasta el recíproco aburrimiento. Después de un buen rato se fue, y me dejó seguirlo como a unos tres metros de distancia. Por cierto. Los Correcaminos sí pueden volar, pero lo hacen por cortas distancias y a baja altura. Cuando "castañetean" el pico hacen un ruido bien chistoso.

Aquí les muestro una selección de las mejores fotografías.

Sí, ya sé, son muchas, pero qué quieren que le haga, estaba re bonito el canijo, y tener a uno tan cerca (un par de metros a lo más) , sin estar encerrado, definitivamente no se da todos los días.







Bueno, antes de acabar con esta serie déjenme decirles que algo que me gusto mucho es que el animal estaba muy al centro del caserío. Yo lo interpreté en el sentido de que los pobladores los respetan, pienso que eso se debería a que comen insectos, arañas y reptiles, incluidas víboras. Además, la verdad, están re flacos, deben tener poco de donde afianzar el diente. Pero ¿Quién sabe? A la mejor Carmen sepa de algún lugar en que se los coman.

Los que siguen en realidad los fotografié un par de semanas antes que el anterior. Son una pareja. En la segunda foto, a la derecha entre el arbusto, el más tímido (¿la hembra?) no se quiere asomar. El otro andaba muy orgulloso de sí mismo, por eso pienso que podría ser el macho, ya que entre las aves lo normal es que el cortejo lo realicen ellos. Total.


La última foto es la cereza del pastel. Bueno, eso pienso yo. No por buena sino por la oportunidad. Acababa de tomar la enésima toma del "presumido" y el tímido salió corriendo.

Alcancé a "seguirlo" con la cámara. Ya en la computadora fusioné ambas tomas y quedó la que les presento ahora. Está sí. Háganla grandota pa' que les de risa.

Como ven tiene mucho de chiripa marca diablo. En la "fusión" casi no se aprecia cicatriz pero, sobre todo, es vida pura.

Esta fotografía se la mostré a una amiga hace tiempo e hizo que me diera mucha risa. Me dijo que estaba igualito al de las caricaturas. De veras con esa cuata. Pero en realidad muchos hacemos ese tipo de referencias.

Pero el colmo fue una tía mía, que no sabía que los correcaminos eran "de a de veras".

Chale con mi tía. Quedó fascinada con estas fotos.

Ojalá también a ustedes les hayan gustado.

Tan tan

RRS

PD. Casi parece una serie demostrativa de que los animales silvestres no son tan difíciles de fotografiar ¿no Mariana?

Pero nel, insisto, aquí el factor suerte fue determinante.