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26/7/08

Xerófilo en el DF VII. Reminiscencias. Endemismo en el DF


Para iniciar el capítulo es indispensable proporcionar algunos antecedentes.

De pequeño mi familia detectó que yo padecía de estrabismo.

Un parche y varios años de paciencia fueron la solución.

Al menos eso creyeron mis padres y el oculista.

En realidad, en "Mi Realidad", el estrabismo pasó a ser voluntario.

De ser derecha-izquierda se volvió, simplemente, camaleónico.

Ciento ochenta grados pa'llá y 180 grados pa'ca.

Bueno, forzadito libro los 210º del derecho y 215º en el zurdo. Para simular uso lentes oscuros.

Casi nadie lo nota. Soy discreto.

Así es como empieza esta historia.

Total, iba yo caminando, bien tranquilito, buscando la senda del saber en la banqueta, cuando:

Sí, ahí estaba, uno de los animales endémicos creídos extintos. El famoso "Gato con Bufanda".

Su agilidad es proverbial, al menos eso me habían dicho mis amigos "Coyoacanenses". Trepa y sube sin parar. Imposible de ubicar. "Banquetea" y "Bardea" como chivo loco. Iren si no.

Merced a mis ojos camaleónicos, mis insólitos reflejos, y mi súper potente cámara, pude realizar las siguientes tomas. Sí. Así. De "flashazo".


Total. Se andaba acostumbrando a mí, el canijo. Era un gato "zurdo", una de las variedades.

En eso, él y yo percibimos la presencia de algo .... extraño.

Él huyó. Yo permanecí quieto, a la espera, y activé mis ojos estrábicos.

¡¡¡Vean lo que logré captar!!!
¡¡¡Nada más y nada menos que la famosa "Cabeza sin Coyote"!!!

Principal depredador, para los que no sabían, del "Gato con Bufanda".



RRS

Xerófilo en el DF VI. Reminiscencias. Modos Chilangos


Sí, ya sé. El título es presuntuoso.

Suponer que es posible resumir la diversidad de esa enorme ciudad, amén de los Municipios Mexiquenses aledaños, pues es como de muy muchos estudios y cosas serias. No se puede, pues.

Allá abajo Mariana uso el término "Chilango Style". 

Me gusta y no. 

No me gusta porque está en inglés. 

Me gusta porque hay un trasfondo muy válido, que es percibido por propios (chilangos) y extraños (fuereños). Algo que se "intuye", más que se "explica". Esa parte es, indudablemente, parte de la idea de lo que les presento. 

Ta'bien, pues. La idea es en mucho inspirada por la expresión de Mariana.

Eso semos, pues.

Lo curioso es que, me parece, es consecuencia de que el "Chilango Style" es derivado de que los oriundos y arraigados se convierten en esponjas. Me explico, sus habitantes absorben y asumen en forma ecléctica y sincrética lo que se les ponga enfrente. 

Obviamente, en ocasiones, también rechazan propuestas. Digo, hasta las esponjas zurran. Por cierto. Mariana prometió publicar al respecto. Es que le gusta rete harto la cosa esa, "Bob Esponja", creo que le llaman.

En fin. Quiero presentarles las siguientes fotos, espero les gusten y les ayuden a apreciar pedazos diminutísimos del "ser" Chilango.

Empecemos con algo muy emblemático. Música:

A continuación, fíjense bien. El "tatuador" es bien trabajador. Noten también el estoicismo de los chamacos, resistiendo, brochazo tras brochazo, pincelada tras pincelada, de "Henna":



Aquí el artista prefiere el diálogo inter-generacional. La valentía del protagonista sigue siendo evidente, así como la profunda admiración que causa en sus acompañantes.


El señor que sigue me cayó súper bien. Si se fijan, notarán que su puesto es el de junto de las ñiñas Tzotziles. Me cuestionó sobre si les pensaba "piratear" los diseños. En plan de defender los derechos de ellas, pues. 

Su actitud me cayó re bien. Solidaridad de Gremio. Dio origen a los sindicatos. Fascinante.

Total, le saqué mi rollo de que ya, allá "arriba" (en la plaza Hidalgo, estos puestos, los del señor y Tzotziles, son hacia el mercado, que está "abajo") ya me habían regañado. Le dije, pues, todo lo que ya aquí platiqué. 

Total, acabamos a la risa y risa (fue importante que a niña de las fotos previas dijera que sí, que ya me conocía, y que yo era súper buen cliente, buena onda y vacilador).


Eso sí, como buen Chilango, no dejo de darme la "puntilla". Nomás me dijo que, sí, que daba el aire de ser como medio espía. Güarura de alguién o por algo, pues.

¡¡¡Chaleeee!!! Ya me iba, neta, neta. Y que me regreso a tomarle las fotos que les presento. Nomás por maloriarlo. Fíjense como sonreía, el canijo.

Bueno pues, regresemos a la tradición
Y acabemos con música. Como debe ser.

No, no es cierto. Ya hace hambre. ¿Verdad Carmen?

Así que ¿Qué prefieren? ¿Quesadillas o Gorditas?




Ojalá y les hayan gustado.

Ojalá y algo les haya resultado novedoso.

Creo que ya, ahora, entendieron por qué me regañan por tomar tantas fotos. Acabo "chiveando" a "Clientes", "Vendedores" y "Paseantes".

Creo que hasta a mí mismo.

Qué mala onda.

Tan tan

RRS

19/7/08

Xerófilo en el DF IV. Altares Paganos


Quiero compartir mi percepción y vivencia de los "puestos" de algunos de nuestros artesanos indígenas.

Desde niño se me enseñó a apreciar aquello que "ofrecían", como manifestación del conocimiento, sabiduría y creencias de nuestras culturas de origen.

Siempre que veo sus "puestos" quedo fascinado.

En cada objeto hay tanto color, tanta invención y tanto preciosismo que, pieza por pieza, me causan un profundo placer.

Pero, desde mi percepción, existen un par de factores adicionales. 

El primero es "el conjunto", el segundo es "el arreglo" o, más bien, el acto de "arreglar".

No puedo evitar pensar que ambos forman parte de un ritual que no alude únicamente a la relación vendedor-comprador.

Pienso que el ritual se vincula con el acto de veneración a los antiguos dioses del comercio. Me encuentro que, para los Mexicas, el Dios del Comercio era "Cochímetl" o "Coccochímetl". 

No me es difícil pensar que, en México, como en el resto del mundo, cada una de nuestras culturas debió tener deidades análogas para esa actividad.

En la disposición final de cada uno de esos "puestos" yo veo Altares dedicados a esas deidades. En la colocación de cada una de las piezas aprecio el Ritual ofrecido a aquellos dioses. En la compra, está la "veneración", tanto del vendedor como del comprador, a esa deidad.

Quiero ilustrar mi sentir en forma sencilla. Primero la "disposición":




Después el "ritual" (aunque, reconozco, ese va antes, pero, la verdad, lo "siento" más bonito así):







Espero les haya gustado, si no las ideas o conceptos, cuando menos algunas de las fotos.

Tan tan

RRS

Xerófilo en el DF III. Casa Embrujada


Aquí, en Coyoacán, hay una Casa Embrujada.

Si se suben al camioncito disfrazado de trenecito que hace un recorrido por Coyoacán, pasarán por ahí. Le llaman la "Quinta María", está sobre la calle "Ayuntamiento".

Los guías les van a decir que es una casa de la época de "Don Porfirio", y que los domingos, desde la terraza, los dueños se entretenían criticando y escupiendo a quién pasaba.

Esa es una historia parcial, lo que ocurre es que los guías son los herederos de la propiedad, y quieren vender la "Quinta".

Yo les voy a platicar lo que a mí me dijo mi cuate "La Momia" y su novia "La Coyota". Ellos sí son de Coyoacán, como de cinco generaciones, y sus abuelos trabajaban para los de la "Quinta María", cuando ocurrió lo que ellos me contaron

Según entiendo, la "Quinta María" fue construida a fines del siglo XIX. Todos creen que el nombre le viene de que era una casa de descanso, tal y como viene en el diccionario.

Nada más falso. 

Lo que pasa es que los dueños tuvieron cinco hijas, una fue María Guadalupe, la siguiente María Soledad, la tercera María Trinidad, la cuarta María del Rosario y, por una extraña razón, a la quinta nomás le pusieron María.

Dícese de la quinta María que era alegre, parlanchina y chacotera. Todos la querían, hasta los peones. Y así todo era puro la li la la.

Hasta que un domingo los babosos de sus padres y hermanas estaban en su quehacer preferido, criticando y escupiendo gente del pópolo, que pasaba ahí, abajito. 

Uno que era nuevo en el barrio, pero que tenía por apodo "El Tirochueco", pus que se enoja y les aventó una pedrada. 

Tenía tan mala puntería que descalabró a la quinta María, que nomás estaba bailoteando en la terraza, sin molestar a nadie. La quinta María falleció instantáneamente. Apenitas acababa de cumplir quince años.

Dícese también que, a partir de ese día, la quinta María se la pasaba escupiendo en las noches a sus padres y hermanas, mientras dormían, y que también les susurraba rete hartas críticas.

Llamaron a sacerdotes y toda la cosa, y lo único que se les ocurrió fue tratar de exorcizar el lugar poniéndole como nombre a la casa "Quinta María".

Pero nel. No se sosegó.

Hasta llegaron unos gringos mensos, creyendo que aquí podían hacer eso que platicó el "Wilde" aquel, el que escribió de un fantasma en "Canterville". Pero nomás no pudieron. Sus chilpayates salieron bien loquitos, los pobres, y la hija gritaba que quería conocer al "Tirochueco".

Desde entonces los herederos tratan de venderla, pero siempre se las regresan, porque pus que mala onda que te despierten a gargajos y escupidas y que, aparte, nomás te anden criticando y develando tus secretos.

Aquí ilustro el lugar. No lo compren. Lo dicho aquí es la neta, me lo dijeron "La Momia", y su novia "La Coyota", que son de mero aquí.



Tan tan

RRS

17/7/08

Xerófilo en el DF II. Lapsus


En la entrega anterior cometí un error que me parece relevante. Además el tema me da pretexto para insertar unas fotos que sepa la bola qué les iba a hacer.

Allá abajo escribí, respecto al conflicto que se da por la remodelación de un par de Plazas Públicas en Coyoacán: `En el triángulo complejo "Vecinos-Comerciantes-Autoridad" nadie da pie con bola.´

Supongo que lo hice porque decir "Triángulo" es padre, así como "Triángulo Amoroso", "Triángulo de las Bermudas" o "Triángulo Isósceles". 

Pues sí, pero lo gacho es que en éste caso el término implica una simplificación excesiva.

Más bien es una cosa de cuatro caras, pero no sé si es un paralelogramo o una figura "extraña".

El cuarto participante es el cliente.

 ¿Saben ustedes que Coyoacán es uno de los lugares más visitados de la Ciudad de México en los fines de semana? Además, es claro, sin clientes los ambulantes se irían para otro lado.

En fin, esta es una fodonga constancia del "Cuarto Elemento" (también se oye chiro, así como "El Cuarto Poder" ¿Qué? ¿No?).

Viene pues.



Nótese como el microbús se tuvo que ir hasta el otro lado, debido a que la clientela está siendo atendida en el arroyo (esto se debe, al menos en parte, a las obras de remodelación).


Y aquí vean la disciplina de las niñas al momento en que les hacen sus trenzas. 

Por cierto, tres días después de tomar estas fotos el señor del sombrero (foto previa) me preguntó la razón por la cual andaba yo tomando tantas fotos. Pensó que yo era de Gobernación o, ya de perdis, de la Delegación. Ya luego de platicar se alivianó y acabamos cuates. Hay, de veras, mucha tensión. 

Esta es una de las peticiones con las que, cualquiera, no puede sino estar de acuerdo. Al menos como una de las opciones para empezar a elevar realmente el nivel de vida de la población.

Ahora quiero mostrarles otra faceta, más apacible y muy cotidiana.


Estas últimas son en un par de días entre semana, de trabajo, pues. Noten que no hay distingos, el papá fachoso desayuna en el mismo lugar que el oficinista de tacuche.

Tamales con atole.

Tan tan

RRS

14/7/08

Xerófilo en el DF I. Amor Chilango


Me moví acá. A recargar agua. Aunque, en realidad, en BCS, estamos en plena temporada de ciclones. Al regresar, alguno me tocará.

Lluvia distinta. Ambas gratas.

Qué bonito, mientras no haya daños.

Visito Coyoacán. Todo en remodelación. Tipo campo minado. Como buscando un tesoro.

Los comerciantes ambulantes enojados. Los parques "Centenario" e "Hidalgo" cercados, por las obras, y para impedir que sean "ocupados" por los ambulantes.

Hay aquí muchos sentimientos encontrados. En el triángulo complejo "Vecinos-Comerciantes-Autoridad" nadie da pie con bola. Hay errores por todos lados.

Enmedio de todo eso, agarrado a una de las alambradas que confinan y proscriben, me encontré con esto:

Trece horas después, con esto:

Y aquí, yo me pregunto:

¿Amor fugaz? ¿Amor efímero? ¿Pura pasión? ¿Represión?

Sepa la bola.

Pero al que me diga que los chilangos somos "fríos", "secos", "duros", "indiferentes" y demás.

Pus les voy a enseñar estas fotos.

Nomás pa' que se den un quemón.

Pero otra cosa es cierta. Yo conozco a la Mayte. 

Es buena onda y bien chula, pero tiene los ojos negros. 

Lo más azul que le he visto ha sido su falda y la esa cosa que le llaman "sombra" de sus ojos.

¿Qué onda? ¿Le digo al Nabucodonosor? 

Nel ¿verdad?

Si él se los ve azules. Pus muy su onda ¿no? Se ven felices.

Tan tan

RRS


19/5/08

FICCIÓN


La verdad es que a veces reniego mucho de la fotografía digital.

La fotografía analógica como que representa un reto adicional, o muchos, además tiene un aire antiguo que le da encanto.

Pero lo cierto es que la fotografía digital, y el software asociado, le permiten hacer a uno "proyectos" que incluso en el mejor estudio de fotografía analógica podrían calificarse de imposibles.

La fotografía que les presento es, como la del submarino amarillo, en la Plaza de la Conchita, en Coyoacán. Le llaman la Casa Colorada, y según los guías de turistas todavía tenía su fantasma por ahí de los años 40's del siglo XX. Parece que se fue por el bullicio, lo cual es una lástima. (Creo que era del subgrupo de: "Perdone usted que hora es..." y luego chas!!! venía el sustote, pero creo que este no acuchillaba al acomedido).

Tengo idea, pero no averiguaré, de que la construcción es del siglo XVI. Es muy impresionante, me gusta.

Sin embargo la fotografía está trucada gracias al software, tomé una foto de un costado y luego del otro, y las "fusioné". Al hacer eso el edificio se "trianguló", al menos yo, nunca había visto ese efecto. Ya después realcé los tonos ("saturación"), contrasté, di brillo y quien sabe que más. La verdad esa es la parte que me exaspera de la fotografía digital, como que uno se enreda con tantas opciones y niveles.

Me gusta como quedó, por eso se las presento. También me gusta leer Ciencia Ficción, quizás por eso el título. Qué fácil es retorcer la realidad ¿no creen? Pero al menos en este caso no hay daño para nadie.



La que sigue es el cauce de un arroyo diminuto que atraviesa un pueblo sudcaliforniano (bueno, cabe decir que es "diminuto" si no ha habido ciclón, en cuyo caso cualquiera de estos cauces es peligrosísimo).

El Pueblo se llama "El Triunfo", fue un pueblo minero (se extraía plata y oro) que llegó a ser de una relevancia equiparable a la de la capital del estado. Cuando la riqueza del placer se redujo al grado que lo dejaron de explotar, se convirtió, casi, en un pueblo fantasma. Está sobre la carretera transpenisular, rumbo a Los Cabos, por la ruta del Golfo. Es uno de mis lugares favoritos. Un día de estos empezaré a poner más fotos de ahí y les contaré mejor sobre su historia.



Y sí, también realcé los colores. Ni modo, que quieren, estoy estrenando software.

RRS