Hay por acá personas irresponsables, o simplemente ingenuas que divulgan que estos paisajes encierran sólo bellas promesas, frutos apetecibles, y tranquilidad sin fin. Los muy simples nomás dicen cosas como "Yo ni siquiera me he espinado".
Nada más falso. Debe insistirse, son ingenuos, irresponsables o cómplices. O tal vez, todo a la vez. Cuídese de ellos.

Detrás de la calma aparente hay guardianes de mente retorcida y traicionera.
Así como espías que se fusionan a voluntad con el paisaje.
Sin olvidar aquellos vetustos seres que guardan secretos terribles.
Como el de la familia de la perversión.
O el del auténtico y único pitayo que se secó de amor.
O, el muy triste, del suicida por deudas de juego.
Algún día daremos detalles, por lo pronto el respeto a sus deudos nos mueve al silencio.
PRONTO AQUÍ Y SÓLO AQUÍ: "La Leyenda De Los Mineros Sin Cabeza"
- Ya cállate, que luego la gente anda pidiendo que cuentes tus mugres leyendas, y te salen bien cebo.
- Oh pues, es muy mi blog.
- Sácate menso, es de los dos.
- Huy sí, qué miedo, nos vayan a acusar de difamación, ni que nos leyeran tanto.
- Que lo borres te digo, no seas irresponsable.
- Nel, además ya apreté el botón de publicar, y ni tú ni yo sabemos borrar, así que ya ni modo, te amuelas. A la otra te toca.






