23/8/09

Burseras


Las Bursera, que es el género de estas plantas son, como he dicho antes, uno de los tipos de árboles de la península que más me gustan. Entiendo que en Baja California hay seis especies. A varias les llaman "Torote", a otra "Copal". Son aromáticas en el sentido de que su olor es grato a los seres humanos.

En estas fotografías quiero mostrar la forma en que, casi como obra artesanal, tienen una chapa de oro que se desprende con facilidad. Hay vistas en que a mí me parece que esas "hojas" se desprenden del tronco como si fueran mariposas.

Pero, más allá de su corteza, el árbol tiene una gallardía bizarra que le resulta natural. Sobresalen en su entorno. Miren si no.

Adrede ordene aleatoriamente las fotos, que tomé yendo hacia "Los Encinitos".

En fin, quizás alguna les guste.

RRS

14/8/09

Cosas Simples IX. Líquenes


Los líquenes son resultado de una asociación entre algas y hongos. Por alguna razón yo siempre había pensado que eran propios de ambientes húmedos, por lo que no dejó de sorprenderme encontrármelos por acá.

Son organismos que generalmente se encuentran sobre plantas y rocas. Revisando me encuentro que los de la península de Baja California pertenecen al género Ramalina, y que una de sus especies llegó a ser explotada para extraer un tinte. A esa especie le llamaban "Orchilla".

Me puse a buscar de qué color era el pigmento y no encontré nada. Lo que si hallé es que algunas aves parecen elegir algunas especies de Ramalina para hacer sus nidos, y que los biólogos piensan que eso se debe a que los líquenes absorben agua, lo que ayuda en la incubación de los huevos, pero además tienen propiedades antibacterianas y antifúngicas, por lo que suponen que ayudan a proteger a los pollos.

No sé a ustedes, pero a mí se me hace la onda ese tipo de asociación [hongo-alga]-pajarraco.

Lo que no se me hizo tan la onda es que crecen hasta sobre las cactáceas porque ¿a quién se le ocurre robarle el agua a un cacto?, aunque hay que reconocer que no parecen afectarlas en lo más mínimo.

Aquí están las fotos.





Las fotografías las tomé yendo hacia "Los Encinitos". Viendo hacia el Golfo de California, ésta es la vista de que disfrutan.


RRS

4/8/09

Los Encinitos


"Los Encinitos" es un lugar que se encuentra al sureste de La Paz, aproximadamente a 31 kilómetros de camino, de los cuales casi seis son de terracería.

Yo lo había oído mencionar durante muchos años, particularmente como un lugar al que les gusta mucho ir a los paceños, sin embargo no había ido ahí porque no sabía bien cómo llegar.

Por otro lado tenía la certeza de que el nombre era producto de la pura ignorancia. Y es que yo asocio a los encinos con altitudes mayores a los 1500 metros sobre el nivel del mar, por lo que no me extrañaba que hubiese encinos en las zonas altas de la península, pero me parecía imposible que los hubiese en las altitudes que se presentan en la zona en que se ubica esa localidad, que difícilmente superan los 800 msnm. Según yo, otro indicio del "error" en su designación era que me platicaban que en el verano las personas iban por ahí a recoger "ciruelas".

Total. Yo pensé que por acá le decían "encino" a cualquier árbol grandote, y que yendo ahí me iba a encontrar puro huizache, mezquite y ciruelo. De todos modos valía la pena ir, ya que en lo que todos coincidían es que era un lugar muy bonito.

Me animé a ir el 21 de marzo y regresé un par de semanas después, cuando iniciaba la semana santa. Son las fotografías que ahora presento.

Me crean o no, me complace decir que estaba equivocado. Los árboles que están ahí sí son encinos, a esta especie le denominan "Encino arroyero", "Encino bellotero" o "Encino negro". Su nombre científico es Quercus brandegei, y es endémica de Baja California Sur. Por lo que leo, se presenta en altitudes de 500 a 1000 msnm. Como pueden ver el mejor nombre es ese de "arroyero" ya que, efectivamente, crece "en" el puro cauce de las riadas.

Las flores del encino no presentan pétalos, además no son flores "perfectas", ya que hay flores femeninas y masculinas (no tengo ni idea del sexo de las de la fotografía).

Pienso que algo que hace muy atractivo el lugar es que, nomás volteando a un costado, uno se encuentra con un paisaje muy diferente. Noten las palmeras nativas del fondo, el "palo verde" (Cercidium sp.) y, en primer plano, la pitaya dulce (a la izquierda), y la pitaya agria (un poco a la derecha).

Un par de semanas después el "palo verde" tenía una floración escandalosa, y los escuincles eran felices aprovechando el cauce del arroyo para corretear y jugar.

Aquí el "Palo Verde" y sus flores. Estas sí son "perfectas".

La erosión ha provocado que las distintas capas que conforman el terreno queden al descubierto. Sin embargo, que yo sepa, no es zona de fósiles.

En esta toma tengo a mis espaldas al "palo verde" que presenté antes. El encino que está al fondo, al centro, es el que aparece en las dos fotografías que siguen.


Para mí ese grupo de encinos es una de las tantas representaciones posibles de la tenacidad de la vida misma, y es que ¿a quién se le ocurre crecer en medio de un arroyo de temporal? pero, peor aún ¿cómo le hizo para conseguirlo? Y es que noten como la base de los encinos está parcialmente sepultada por la arena producto de la erosión y que es arrastrada por las avenidas provocadas por los ciclones o las lluvias de temporal. Cabe decir que, indudablemente, hay años "tranquilos", en los que los ciclones no se acercan en exceso, pero hay otros en que las avenidas son capaces de arrastrar tractores y camiones.

Y ese grupo de encinos, aunque quizás a punto de dar lo último de sí mismos, ahí sigue. Noten como uno de ellos, bien mañoso, hasta que como que trae bastón.

Quizás lo más increíble de todo es que para tomar estas fotos no debo haber caminado más de 100 metros de ida y los de venida.

En la siguiente ilustración los encinos son los árboles que se aprecian en el cauce del arroyo y sus riberas. Es una pequeña "mancha", un auténtico microambiente que, en cierto sentido, es una suerte de "oasis" biológico. El diminuto grupo de árboles a la derecha del letrero que puse, en el puro centro del arroyo, es el que aparece en las fotografías finales.


RRS