18/7/09

"El Mogote"-II


No sé ustedes, pero durante mucho tiempo yo pensé que los habitantes originarios de BCS fueron personas que, por la escasez de recursos, habían sido desnutridamente escuálidas.

Nada más falso. En el "Museo Regional", que se encuentra en La Paz, nos hablan de los recursos de que disponían los grupos indígenas.

Ahí uno cae en la cuenta de que, al conjuntar la riqueza del mar y la de tierra, su dieta era diversa y rica, aunque quizás no abundante. La verdad es que causa admiración lo bien que llegaron a integrarse a un ambiente que, en primera instancia, parece tan hostil.

Como consecuencia de la extinción de las etnias que habitaban la parte sur de la península, es poco lo que se sabe de la variedad de usos que hacían de esos recursos, aquí me refiero particularmente a la parte gastronómica (forma de prepararlos, de aderezarlos) y su aplicación medicinal.

Sin embargo, como sugerí antes, hay indicios sobre algunos de los recursos que utilizaban, sea a través de las pinturas rupestres, los petroglifos, de sus utensilios, o de los restos de sus comidas.

Lo cierto es que a lo largo de las costas de BCS hay numerosos sitios en que hay una acumulación excesiva de conchas, ya sea de almejas y/o caracoles. Por su concentración y distribución resulta claro que no son depósitos naturales, sino el resultado de su consumo por parte del ser humano. Se les llama “Concheros”, aunque también he escuchado el término “Conchales”. A mí me divierte pensar que son los restos de lo que podríamos considerar días de campo, aunque dudo que ellos manejasen la idea de “día de descanso”.

En las cercanías de La Paz hay varios de estos lugares, algunos están en el “Mogote”, esas son las fotos que ahora les presento.

Para empezar,lo que es el entorno. En esta fotografía estoy viendo hacia el noreste, hacia la Bahía de La Paz, que es el cuerpo de agua que se observa al fondo. El matorral del primer plano es el “Ciruelo del Mogote”.

En la que sigue la vista es hacia el suroeste, hacia el punto de unión entre "El Mogote" y el resto de la península. En esa fotografía la marea está baja, momento ideal para recoger almejas y caracoles. La vegetación de la orilla es mangle, al fondo se observa el matorral xerófito, donde destacan los cardones (para ubicarse puede ayudar ver la última imagen que presenté aquí).

Las que siguen ya son fotografías de un par de "concheros", así como detalles de algunos de sus componentes.

Aquí hay una valva de una almeja roñosa (Chione californiensis), el caracol es del género Turbo.

Abajo el caracol es Natica chemnitzi, la almeja también es una "roñosa" (esa almeja es muy abundante en la Ensenada de La Paz).

Esta almeja se llama "pata de yegua (Trachycardium panamense).

La que sigue es la "pata de mula roja" (Anadara multicostata).

Ya para acabar, en este "conchero" el elemento dominante parece ser el caracol que se ve hacia abajo, es el "caracol de uña" (Strombus gracilior).

Como pueden ver, tan solo en un tramo pequeño se pueden reconocer seis de las especies que ellos usaban como alimento, obviamente hay muchas más, y todas sabrosas.

Ya para acabar, el grupo indígena que habitaba la zona fueron los “Guaycuras” o “Guaicuras”.

Y yo me sigo preguntando ¿como los aderezaban?.

RRS

PD. Yo no soy "malacólogo" (biólogo que estudia moluscos y crustáceos). Por ello le pedí a un amigo que sí lo es que me identificara a los animales.


8 comentarios:

tazy dijo...

uyyyyyyyyyy tenía un requetebuen que no pasaba por acá, pero prometo volver pronto.

esa tercer foto de abajo para arriba está hermosa, gracias

Xerófilo dijo...

Hola:
Qué bueno que te gustó, aunque se me hace que yo prefiero la 2ª de abajo hacia arriba.
Es que me recuerda la idea de una "concha acústica".
No me cuesta trabajo imaginarme una orquesta diminuta tocando ahí abajo.
O que un súper arquitecto la diseñase para nosotros.
Y es que somos bien copiones.
Saludos
RRS

*Marianita* dijo...

¡¡¡esos conchales (me gusta más cómo suena que conchero) soy un paraíso!!!
pero tengo dudas, a ver... esos conchales están como en hondonadas, ¿no? que se ven expuestos cuando la marea baja. Pero... ¿por qué siguen ahí las conchas después de tantos años que ya los dejaron ahí los extintos indígenas? ¿Acaso nadie va y con un impulso igual que el mío, recoge las conchitas y caracoles?
Por cierto, ¿de qué tamaño son esos caracolotes? se ven gigantes.
¿O está prohibidísimo llevarse una reliquia de esas? ¿O los paceños ni las pelan?
Me gusta la foto del Ciruelo del Mogote, jajajaa. Y claro, me gusta la foto del manglecillo ese que se ve todo seco, seguro está saladísimo, pa mí que hay unos cuantos mangles enanos atrás de esos grandes que se ven.
También me gusta la foto de la pata de yegua.
En realidad me gustan todas las fotos, las conchas y caracoles son de mis cosas favoritas.
Bueno ya, te dejo con la tarea jajajaa.
Saludos malacostracos.

*Marianita* dijo...

era SON y no SOY un paraíso JAJAJAJAA
DEDAZO

Xerófilo dijo...

Hola Mariana:

¡¡¡Qué bueno que vienes de preguntonaaaa!!!

Llevo un ratote tratando de responderte y hasta ahorita me doy cuenta de que la respuesta está muy, muy larga, así que la pondré en dos partes.

Coincido contigo. A mí me gusta más "conchal" que "conchero".

El detalle es que, al menos por acá, a los prostíbulos se les denomina "conchales", así que en un prurito de moralidad, muchos han optado por denominar estos depósitos como "concheros".
Lo cierto es que el sitio en que se asienta el lugar en que trabajo es conocido como "Playa El Conchalito", y es que ahí había de estos depósitos de conchas (principalmente almeja roñosa), pero también se sabe que era el lugar en que hace muchos años las parejas castas y honestas iban a desahogar sus apetitos carnales (ambos tipos de carne, ya que hay hartas almejas y peces; supongo que la otra "carne" era la recíproca compañía).

Dicho lo anterior, comprenderás que si uno anda en plan bien académico, pues opte por decir: "Fui a un conchero bien bonito-interesante", o: "Fui a un conchero que nadie había encontrado", en lugar de elegir la otra alternativa, que a más de un simple le daría mucha risa. Total.

Ahora trataré de contestar tus preguntas.

Los conchales están situados desde la marea baja hasta varias decenas de metros alejados de la marea más alta (exentos de efectos de marea). Los que yo presenté son de estos últimos. En otras palabras, no se mojan sino cuando llueve. Es decir, nomás si hay ciclón. Esas conchas están resecas hasta el cansancio.

En algunos casos me parece que su ubicación sugiere que los indígenas se alejaban de la línea de costa para comérselos. Pienso que pudo haber varias razones para ello, como buscar sombra (¿cuál? ¿los ciruelos del Mogote?), guarecerse del viento y/o hacer una fogata para asarlos y poder extraer más fácilmente su contenido (aunque las conchas no se ven quemadas, y aquí surge otra pregunta, ¿cómo los hervirían si no tenía ollas? ¿sacaban al bicho, en fresco, usando espinas de biznaga?).

Cabe decir que otra posibilidad es que los movimientos tectónicos de la península hayan alejado gradualmente su "punto de origen" (orilla de la playa) de la influencia directa de la marea. Sea como sea, ahí están, en una “franja” que es relativamente amplia.

Ahora va la continuación.

Xerófilo dijo...

Sigue:
Voy a desarrollar otro punto de tu pregunta para tratar de dar una mejor respuesta.
A las personas de acá les gusta tanto recolectar conchas como al resto de nosotros, pero (al igual que nosotros) las buscan cerca de la playa, ya sea en marea alta, intermedia o baja.
En esencia, buscan las que tengan menos abrasión causada por el frote con la arena, que se vean "bonitas", pues.
En lo que yo presento, las conchas están alejadas de la playa. Uno no va ahí sino por dos que tres razones, a saber: para ocultarse (ir al baño u otras necesidades corporales), para buscar "cosas" (el "¿qué habrá por allá"?. Es decir, niños, biólogos, geólogos, etc., etc.). Y, básicamente, ya.

Otro punto de vista (pariente del segundo) es que, para encontrarlas, hay que caminar de una playa a la otra (Ensenada de La Paz-Bahía de La Paz o viceversa). Es decir, da flojera, digo-decimos ¿para qué alejarse tanto, tantísimo del mar siendo éste tan bonito?.

A fin de cuentas lo que quiero decir es que hay rete hartas razones para no encontrarlas-buscarlas-recogerlas (otra que se me olvidó es que, a unos cien metros de cualquiera de las dos líneas de costa, la arena (en el verano) está bien, pero bien caliente).

Obviamente también hay personas que si las recolectamos. Yo me traje varias (las más bonitas-completas). Pero, por favor, que no se angustie tu espíritu científico. Me consta que el INAH y otras instituciones de investigación ya hicieron y hacen estudios al respecto. Aquí lo que pasa es que la extensión de estos "mantos" a lo largo de la península es, realmente, inabarcable. No hay forma de "protegerlos" ya que, para colmo, cualquier ciclón los dispersa y desbarata. (Cabe decir que, como a cualquier institución educativa o de investigación, les hace falta presupuesto).

Al momento creo que ya di mi respuesta-opinión de varias cosas. Déjame releer y le sigo....

Ya. Los caracoles no son gigantes. Las fotos son con acercamientos de "macro". Supongo que el efecto es similar al de "La Lacra" ¿recuerdas? (22-VI-08). Los caracoles de estas fotografías en realidad son muy pequeños, si acaso 3 cm. Es puro efecto óptico. Según yo, lo que ilustré, si acaso, medio llenaba a un tragón.

Me creas o no el "ciruelo del Mogote" si existe. Según yo es el mismo que presenté el 14-X-08. No estoy seguro, pero verificaré.

Pero, si estoy en lo cierto, es impresionante. De árbol en zona subtropical pasa a matorral en una zona de resequedad absoluta. Al respecto no sé que más decirte, si acaso que prometo satisfacer nuestra recíproca curiosidad.

Respecto al mangle ¿qué decirte apreciada madrina?

Pienso dedicarle un capítulo especial a lo que denomino la "interfase xerófito-manglar".

Pero, la verdad, no tengo idea de cómo denominar ese encuentro tan bonito.

No sé. Quizás es la circunstancia en que uno debe quedarse callado y nomás presentar las ilustraciones. Es buena idea. Ya tengo las fotos de ese sector.

Gracias por venir, preguntar, y carcajearte.

Saludos, y deja de firmar como "Malacostraca", o acabaré diciéndote algo así como "cochinilla" o "chinche" de mar.

Reitero mis saludos. Gracias por venir, comentar y preguntar.
RRS

bandala dijo...

Coincido, son unas fotos muy bellas. No tenía idea de que las caracolas pudieran tener nombres (y vaya qué nombres!). Hay una parte de la película "Cabeza de Vaca" donde aparecen indígenas, supuestamente en la costa norte de México donde se ve como recolectan distintos moluscos en la orilla. Obviamente, es una ficción, no una reconstrucción histórica pero cuando la vi me pareció lógico pensar en que esos grupos étnicos dependían de esos animalitos como fuente principal de alimentación.
(Conchal... jajajaa! Me encantó)
Saludos muchos!

Xerófilo dijo...

Bandala:
Me impresiona que digas: "No tenía idea de que las caracolas pudieran tener nombres (y vaya qué nombres!)."

Y es que, la verdad, el ser humano se la pasa designando cosas.

A mí eso me parece maravilloso.

Pienso que ha sido y es indispensable para nuestro recíproco entendimiento y, por qué no decirlo, nuestros desentendidos.

Pero he de serte sincero. Cuando mi compañero de trabajo me comunicó los nombres científicos y vulgares de esas conchas y caracoles me dio una satisfacción grande grandota por la riqueza de ideas que encierran.

Respecto a los "Conchales", que puedo decirte. Nomás que tengas cuidado sobre dónde y con quién usas el término.

Con el afecto de siempre, gracias por comentar.

RRS