23/12/10

Bichos terrestres

Dado que últimamente esto se ha puesto “muy marino”, ahora les presento, unas de las pocas fotografías que llegué a obtener de animales terrestres en una de mis excursiones.

En ese sentido fue una expedición de resultados muy magros, sobre todo si consideran que yo quería tomar fotos de todo tipo de gusarapos, y resulta que encontré muy pocos.

Bueno, a ese respecto vale la pena destacar algunos puntos: 1º No soy bueno encontrando bichos; 2º Soy pésimo fotografiando bichos, ya que se mueven, lo cual supera con mucho mis habilidades.

Hasta aquí sólo un iluso sería optimista, pero pensé que siendo época “húmeda” (que no de lluvias porque casi no llovió), pues la abundancia de mis “presas” tendría que ser mayor. Además volvía a ir a “Matancitas”, que es una suerte de “isla” de humedad con respecto a su entorno.

Total, esto fue lo que obtuve, pero primero una vista general:


La mayor parte de las fotos son en la zona de encinos que está a la derecha. Pero aprecien el paisaje tan extraño. Cactáceas de un lado, encinos del otro. Por cierto, la franja arenosa es el cauce seco del arroyo, de ahí que al encino le llamen "encino arroyero".

Y miren nada más, un cardón de unos cinco metros viviendo a la sombra de los encinos.


Ahora ya vienen fotos de animales, las primeras son de la chinche “huelguista”; le llamo así por ser rojinegra. Tengo idea de que le gusta mucho andar en la planta que le llaman “jumete” (Asclepias subulata); hasta abajo está el vínculo a esas fotografías.



Ya luego sigue una iguana que creo que es endémica de la península (luego pongo la especie). La pongo junto a una ilustración que hizo Ignacio Tirsch hace unos 250 años. Son estos dibujos los que me mueven a pensar que a veces pintó las cosas de oídas, o de plano que las vio de muy lejos, ya que su iguana parece más una quimera de roedor-reptil. Lo digo porque según yo, hasta le pinto orejas.



Ahora viene una lagartija, que me hizo recordar a Augusto Monterroso por aquello de: “Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba ahí”, y es que le tomé unas fotos, me fui, y al regresar seguía posando. Evidentemente me consideró totalmente inofensivo. Aunque me la paso criticando a la gente por antropocéntrica, no puedo evitar pensar que tiene una sonrisa socarrona, que se estaba burlando de mí.





La última serie es mi preferida. Una araña cuya coloración se mimetiza con las hojas tiernas de la cholla. Se me hace inconcebible que un animal elija ese disfraz, siendo que las chollas nomás “hojean” cuando se les ocurre. Pero ahí está, haciendo verdad la expresión de que siempre hay un roto para un descosido.




La última es como de despedida. Después de recorrer la hilera de encinos, la vegetación, mirando hacia el cauce seco, era así:


Y es a eso a lo que los biólogos-ecólogos le llamamos "distribución por parches".

Y es una chulada.

RRS

2 comentarios:

Sorokin dijo...

Hola Xerófilo y feliz navidad.

Magníficas fotos de los bichos terrestres. Me encantó la chinche "huelguista", aunque acá en Europa probablemente no comprendan por qué la llamas así. Ya sé que en México la bandera de huelga es roja y negra, pero por aquí no hay banderas especiales para hacer huelga.

Saludos

Xerófilo dijo...

Hola Sorokin:

Muchas gracias por los buenos deseos y, aunque tarde (me desconecté de internet hasta hoy), sabes que fueron recíprocos.

La verdad es que pensé que lo de las banderas rojinegras era universal.

No cabe duda que uno siempre puede estar aprendiendo.

Gracias y muchos saludos.

RRS