19/5/08

FICCIÓN


La verdad es que a veces reniego mucho de la fotografía digital.

La fotografía analógica como que representa un reto adicional, o muchos, además tiene un aire antiguo que le da encanto.

Pero lo cierto es que la fotografía digital, y el software asociado, le permiten hacer a uno "proyectos" que incluso en el mejor estudio de fotografía analógica podrían calificarse de imposibles.

La fotografía que les presento es, como la del submarino amarillo, en la Plaza de la Conchita, en Coyoacán. Le llaman la Casa Colorada, y según los guías de turistas todavía tenía su fantasma por ahí de los años 40's del siglo XX. Parece que se fue por el bullicio, lo cual es una lástima. (Creo que era del subgrupo de: "Perdone usted que hora es..." y luego chas!!! venía el sustote, pero creo que este no acuchillaba al acomedido).

Tengo idea, pero no averiguaré, de que la construcción es del siglo XVI. Es muy impresionante, me gusta.

Sin embargo la fotografía está trucada gracias al software, tomé una foto de un costado y luego del otro, y las "fusioné". Al hacer eso el edificio se "trianguló", al menos yo, nunca había visto ese efecto. Ya después realcé los tonos ("saturación"), contrasté, di brillo y quien sabe que más. La verdad esa es la parte que me exaspera de la fotografía digital, como que uno se enreda con tantas opciones y niveles.

Me gusta como quedó, por eso se las presento. También me gusta leer Ciencia Ficción, quizás por eso el título. Qué fácil es retorcer la realidad ¿no creen? Pero al menos en este caso no hay daño para nadie.



La que sigue es el cauce de un arroyo diminuto que atraviesa un pueblo sudcaliforniano (bueno, cabe decir que es "diminuto" si no ha habido ciclón, en cuyo caso cualquiera de estos cauces es peligrosísimo).

El Pueblo se llama "El Triunfo", fue un pueblo minero (se extraía plata y oro) que llegó a ser de una relevancia equiparable a la de la capital del estado. Cuando la riqueza del placer se redujo al grado que lo dejaron de explotar, se convirtió, casi, en un pueblo fantasma. Está sobre la carretera transpenisular, rumbo a Los Cabos, por la ruta del Golfo. Es uno de mis lugares favoritos. Un día de estos empezaré a poner más fotos de ahí y les contaré mejor sobre su historia.



Y sí, también realcé los colores. Ni modo, que quieren, estoy estrenando software.

RRS

6 comentarios:

*Marianita* dijo...

¡esa foto de coyoacán está genial!
¡yo quiero hacer eso! jajajaa

pienso que no hay que ser enemigos de la fotografía digital, sino saber aprovechar sus recursos, que por supuesto, en cuestiones del alquimia nunca superará a la analógica y mucho menos a la blanco y negro con todas las maravillas del revelado.

Xerófilo dijo...

Me das envidia. Jamás he entrado a un cuarto oscuro. Es que me da miedo.

No ya en serio. Nunca he aprendido a revelar ni a imprimir, pero llegaré a hacerlo. Por lo que leo y me platican, tienes mucha razón. El cuarto de revelado e impresión permite mucha creatividad. (Fui a la exposición de Gabriel Figueroa en Bellas Artes. Que impresionante).

Pero fíjate que ya hay unas cámaras digitales que pretenden alcanzar a la analógica, al menos en lo que se refiere a "calidad de imagen" capturada (obviamente el proceso posterior está limitado al software). Aunque claro, su precio aún es inalcanzable para mortales comunes.

El programa para "fusionar" que utilicé viene con las cámaras Canon, que traen un software bastante bueno. Ahorita no recuerdo el nombre de ese programa específico, luego te lo digo. Es un programa muy bueno para "armar" paisajes. Lo que antes hacíamos con tijeras y cinta adhesiva transparente, ahora se hace con la computadora.

En realidad la gracia de la foto de Coyoacán es que lo hice sin querer. Ni siquiera me paré en el mismo sitio y "giré", sino que al verla en la computadora se me ocurrió que podían pegarse, y lo hicieron decentemente ¿verdad?

Qué bueno que te gusto.

RRS

*Marianita* dijo...

jajaa pues sí salió una buena serendipia. Dicen que la ciencia está llena de ellas, seguro el arte también.
y la verdad es que sí es toda una experiencia el darse sus pasones con los químicos en un cuarto oscuro, jejeje. lástima que sean tan contaminantes, pero es rete bonito.
yo quiero hacer fotografías con infrarrojo, dicen que algunas digitales tmb lo permiten... changos, esta tecnología nos rebasa.

Xerófilo dijo...

Si.
Muchas cosas divertidas pueden producir basura y contaminar harto. Sería bueno procurar reciclar siempre, pero en nuestro país aún es muy difícil.

Tamara dijo...

Esa casa es un ejemplo arquitectónico del siglo XVI a nivel nacional y prácticamente de todo el continente. Pues durante el siglo XVI se construyó muy poco. Sobresale por su sobriedad, es un barroco de lo más sencillo, podríamos incluso decir rudimentario y silvestre. Te debo el nombre de su primer dueño, pero te lo paso pronto.
Es patrimonio de la humanidad, lo cual en principio implica que no debería tener es plaquita (pero en México quién respeta esas leyes?)
Me gusta mucho el efecto y sobre todo el título, la metáfora es maravillosa, considerando que te gusta la ciencia ficción: me encanta!

Hace poco tuve que exponerlo y no conseguía recordar dónde había visto antes esa casa. Tú me la mandaste hace unos años. Pero además me dio coraje que fuera en Coyoacán y no saber en qué parte está. Me sentí una inculta!

Tu hija que te quiere.

Xerófilo dijo...

Hola hija:
¿Y ya te acordaste?
Está en la plaza de "La Conchita".
Yendo del correo hacia Pacífico.
Saludos
RRS