17/7/08

Xerófilo en el DF II. Lapsus


En la entrega anterior cometí un error que me parece relevante. Además el tema me da pretexto para insertar unas fotos que sepa la bola qué les iba a hacer.

Allá abajo escribí, respecto al conflicto que se da por la remodelación de un par de Plazas Públicas en Coyoacán: `En el triángulo complejo "Vecinos-Comerciantes-Autoridad" nadie da pie con bola.´

Supongo que lo hice porque decir "Triángulo" es padre, así como "Triángulo Amoroso", "Triángulo de las Bermudas" o "Triángulo Isósceles". 

Pues sí, pero lo gacho es que en éste caso el término implica una simplificación excesiva.

Más bien es una cosa de cuatro caras, pero no sé si es un paralelogramo o una figura "extraña".

El cuarto participante es el cliente.

 ¿Saben ustedes que Coyoacán es uno de los lugares más visitados de la Ciudad de México en los fines de semana? Además, es claro, sin clientes los ambulantes se irían para otro lado.

En fin, esta es una fodonga constancia del "Cuarto Elemento" (también se oye chiro, así como "El Cuarto Poder" ¿Qué? ¿No?).

Viene pues.



Nótese como el microbús se tuvo que ir hasta el otro lado, debido a que la clientela está siendo atendida en el arroyo (esto se debe, al menos en parte, a las obras de remodelación).


Y aquí vean la disciplina de las niñas al momento en que les hacen sus trenzas. 

Por cierto, tres días después de tomar estas fotos el señor del sombrero (foto previa) me preguntó la razón por la cual andaba yo tomando tantas fotos. Pensó que yo era de Gobernación o, ya de perdis, de la Delegación. Ya luego de platicar se alivianó y acabamos cuates. Hay, de veras, mucha tensión. 

Esta es una de las peticiones con las que, cualquiera, no puede sino estar de acuerdo. Al menos como una de las opciones para empezar a elevar realmente el nivel de vida de la población.

Ahora quiero mostrarles otra faceta, más apacible y muy cotidiana.


Estas últimas son en un par de días entre semana, de trabajo, pues. Noten que no hay distingos, el papá fachoso desayuna en el mismo lugar que el oficinista de tacuche.

Tamales con atole.

Tan tan

RRS

7 comentarios:

tangómana dijo...

Ándale, sí.
Como bien dices hay de todo tipo de gente.
De chile, de dulce y de manteca.
A mí me encanta Coyoacán. Es muy bohemio. Qué se yo. De por sí para mi ya es un viaje llegar al DF, porque veo muchas cosas nuevas.
Es un buen estímulo para la mente y las ideas.
En cuanto al señor del sombrero y mi experiencia con la fotografía puedo decirte que:
1. Siempre habrá gente que voltee a la cámara cuando tratas de hacer una foto cotidiana, y...
2. Siempre habrá quien se acerque a preguntar para qué "chingaos" andas tomando fotografías. Como si fueras "oreja" del gobierno, o como si estuvieras interesado en secuestrarlos.
3. Y la excepción. Aquella señora que se me acercó para darme su correo y que se las enviara al día siguiente.
¡Ja!
¡Un abrazo enorme y jarocho, Xerófilo!

Xerófilo dijo...

Tienes razón. Hay de todo, pero lo que aprendí en esta ocasión es que, en la actualidad, lo mejor es pedir permiso y dar explicaciones.

Digo, no cuesta ningún trabajo y, simplemente, es más educado y te ahorras disgustos.

Lo que mencionas en el punto tres está padrísimo.

A mí me pasó algo parecido hace como treinta años (Snif, ¡Cómo pasa el tiempo!). Andaba yo en un pueblo de Guerrero, se llama Chilapa, tiempos de pura fotografía analógica.

Ví una banda caminando en una calle empedrada, era Domingo.

Ellos andaban medio tomados.

Me pidieron que les tomara una foto, pero les dije que no, porque yo no era fotógrafo profesional. Me dijeron que de todos modos se las tomara. Se me hizo genial. Así, nomás, sentados en el suelo con sus instrumentos al costado.

A mi papá le gustaba mucho esa foto. Antes de que me lo preguntes te diré, sepa la bola dónde esté esa foto. No importa, a veces el recuerdo es lo que vale ¿no?

Saludos, y gracias a ti también, por seguirme visitando.

RRS

*Marianita* dijo...

¡PURO CHILANGO STYLE EN TUS FOTOS!

sólo falta que se saquen los piojos en plena calle... (que sí lo he visto jajaja...)

a mí me repatea que ven un tripie y se ponen imbéciles los vigilantes de cualquier lugar. en todos lados pasa, en el jardín botánico de la UNAM o en el cerro de Quiahuiztlán en Veracruz. "no permitimos fotografías profesionales señito, nono, tiene que ir al INAH a sacar un permisooo...uuujule, pues allá en el DF y luego ya con ese papel, viene (al cerro) a sacar las fotos que quiera. O bueno, deje su tripié y pásele" !"·$%&/()!!!!!!!!!!!!!
¿dónde y quién dijo que un tripié hace a una fotografía "profesional"?

jajaa... aaaaay que vida es ésta.
pero yo creo que no era tamal a secas, seguro era una guajolota, la torta de tamal (frito o no) y se la bajaba con el atolazo

Xerófilo dijo...

Mariana:

Creo que, en éste caso, hablamos de cosas distintas. Me explico.

Los ambulantes estaban recelosos de las fotos que yo tomaba debido a la disputa por presencia y espacios que existe entre ellos, la Delegación, y parte de los residentes de las colonias aledañas.

Realmente pensaron que yo los estaba "fichando". Eso me dio tristeza, pero ni tardo ni perezoso, y sin tener obligación de ello ni que me lo exigieran, les mostré mi credencial del IPN, la de elector, y me ofrecí a sacar copia de ellas para que las conservasen.

Como no estoy carita, rechazaron inmediatamente mi propuesta y me dejaron fotografiar lo que se me pegara la gana.

El caso es que, al final, el hombre me pidió disculpas y, de veras, acabamos cuates. Hasta me dijo "profe".

En el caso de la fotografía de personas no conocidas también hay que reconocer que lo correcto, al menos en estos tiempos, es pedir permiso (ya se lo comenté a Celeste).

Piénsalo ¿qué tal que son narcos y uno creyendo que es puro folclore? (así se escribe, ya lo revisé). No sé tú, pero a mí si me da rete harto miedo. Son estos tiempos infaustos, hay que ser prudente.

Respecto a los vigilantes, qué quieres que te diga. No están bien preparados y aplican las "instrucciones" bajo un criterio que deja mucho que desear. De tus ejemplos lo que me da preocupación es lo del jardín botánico. Casi no te la puedo creer.

Respecto a las fotos de sitios arqueológicos, sí se que es OBLIGATORIO solicitar permiso al INAH. Hay razones legales que, al menos a mí, me parecen razonables (se refieren a la propiedad del pueblo mexicano sobre ellas). Es algo así como "pago de derechos de autor o de propiedad" (que corresponden al pueblo mexicano).

Eso me parece bien, pero debería ser en el sitio y bajo las condiciones dictadas por los arqueólogos, que pudieran incluir el permiso o no del uso del trípode, o del uso o no del flash.

Es decir, pagar una cantidad EN EL SITIO, por poder tomar fotografías con o sin cualquiera de ellos, o cualquier otra condición que los estudiosos considerasen necesaria.

En alguna medida, estoy de acuerdo en que se nos limite el uso del trípode. Yo lo uso con patas acolchonadas (de plástico), pero no todos, y las patas metálicas, como tú sabes, si pueden maltratar las estructuras.

Pero, más allá de eso (porque eso es una instrucción simple) está la situación de la generación de catálogos, o cualquier otra vía en que se pueda lucrar con las imágenes. Unos u otras pueden y son realizados por compañías privadas, mexicanas o no, en que nuestro país no recibe ni un quinto de regalías.

Esa legislación, se supone, es para limitar la posibilidad de que, cualquiera, genere esos dividendos sin pagar los derechos correspondientes.

Yo pienso que hay algo bueno en ello (conceptualmente), pero también muy limitado por la capacidad real de controlarlo.

En fin, espero NO haberte convencido.

Aquí, como en el caso de la protección de nuestros recursos naturales (sí, estoy cierto de que hay analogía entre nuestro patrimonio cultural y el biológico) la legislación es total y absolutamente insuficiente, carente de criterio y, cuando existe, obsoleta.

Trabajemos en AMBAS. Cuando menos opinando.

Por lo pronto, aprende a estar bien absolutamente quietecita. Así no ocupas el trípode (es en serio, nuestro cuerpo puede convertirse en un "pedestal" o trípode).

No hay nada más padre que tomar una fotografía difícil sin ningún sustento diseñado ex-profeso para ello (árboles, piedras, bardas, cuates, todo eso SI vale).

Pero la neta, la neta, para el fotógrafo aficionado lo más chido es poder presumir lo anterior.

Algo así como:

"Mi espalda se apoyó en el tronco de un árbol, mi pata izquierda estaba en el lomo del "Guajolote", y la otra ya ni sé, pero creo que en las junturas del "Monsergas". El par de simples (los humanos, no el árbol) estaban a la risa y risa. Después de siete fotos, iren, iren ¿cómo la ven?

Me gusta más así.

Pero siempre cargo "trípode".

Y también le digo tripie.

Pero dicen que es falta de ortografía.

Así que le seguiré diciendo tripie.

Me diste la idea para mi siguiente capítulo.

Saludos

RRS

Xerófilo dijo...

Por cierto.

Recuerda que sacarse los piojos (espulgarse) es un acto de sociabilidad entre muchos grupos animales, particularmente los primates.

A fin de cuentas eso somos ¿no?

RRS

PD. Además, tienes razón, algunos pedían torta de tamal.

*Marianita* dijo...

ayayay, no había visto tus respuestas.
disculpa la tardanza.
sólo aclararé que por más que aseguré que no tomaría NINGUNA foto de la zona arqueológica con el tripie, no me lo permitieron. Subí hasta ese cerro para tener una foto panorámica de mi sitio de estudio de la tesis, qué tal, el cerro tiene vista a la Laguna y al mar. Ah, pero eso sí, saqué la digital y me desquité tomandole a la zona arqueológica.
Logré mi foto panorámica sin tripié, no tenía guajolote cerca en el cuál apoyarme pero sí mi propia rodilla. jejeje.
y sí, es de primates sacarse los piojos, pero aquí es de mal gusto, y en nada aumenta la sociabilidad jajajaa.

Xerófilo dijo...

Mariana:

¿Qué quieres que diga?

Al parecer, y cosa rara, estamos de acuerdo.

RRS